El 8 de noviembre, día de las elecciones presidenciales norteamericanas, toda la industria farmacéutica estará muy pendiente de lo que ocurra en California. Allí, las papeletas también solicitarán la opinión de los votantes sobre la denominada Proposición 61, el proyecto a nivel estatal más ambicioso hasta la fecha para controlar el precio de los medicamentos de prescripción.
La parálisis de reformas a nivel federal, que requieren el acuerdo del Congreso, ha llevado a los estados a actuar por su cuenta. Aproximadamente una docena de ellos ha presentado en los últimos meses iniciativas que de una forma u otra pretenden formar e informar sobre precios; conseguir transparencia sobre los costes de la industria y, en algún caso, formular techos de gasto.
Todas estas leyes se encuentran bajo tramitación. El caso de California es distinto. La Proposición 61 es similar a una iniciativa popular, que se aprueba con los votos de los ciudadanos. Lo permiten actualmente 24 estados.
La propuesta de California alude directamente al Departamento de Asuntos de los Veteranos de Estados Unidos, encargado de gestionar el sistema de beneficios a veteranos militares. Este departamento puede negociar los precios de los medicamentos, lo que le lleva a pagar un 25 por ciento menos, como media, que agencias como Medicare o Medicaid, que por ley no pueden negociar los precios. La propuesta quiere evitar esta diferencia, otorgando al estado de California la capacidad de no pagar por los fármacos que compre más de lo que paga el Departamento de Asuntos de los Veteranos.
Según los proponentes, la medida ahorraría a los ciudadanos unos 5.700 millones de euros a lo largo de una década. Los analistas dudan de ello. La norma afectaría en primer lugar a las negociaciones de precios con el Departamento de Asuntos de los Veteranos y conduciría a un incremento de los precios dentro de este programa. Pero, de aprobarse, sentaría un precedente que podría extenderse como la pólvora por otros estados. Ohio ya ha registrado una iniciativa en los mismos términos.






































