A veces el legado de una persona puede pesar tanto que buscar el sustituto adecuado se puede convertir en un verdadero calvario. De esta manera comenzaba el perfil que le hicimos a Agustín Rivero Cuadrado cuando accedió al cargo el 20 de julio de 2012. Llegó para sustituir a Sagrario Pérez Castellanos, que fue nombrada con fecha de caducidad. Los seis meses que tardaron en encontar y convencer a Rivero guardan muchas similitudes con lo que se ha tardado en encontrar y convencer a su sustituta, Encarnación Cruz. Curiosa manera de comenzar y curiosa manera de dejar el cargo.
Agustín Rivero llegó con las alforjasvacías, ganas de aprender y con una desfinanciación recién ejecutada. En su cartera ya traía el primer borrador del Real Decreto de Precios que le ha acompañado durante estos casi cinco años y que al final no ha tomado forma ni ha conseguido ser ese gran texto que aglutinara todas las peticiones del sector conjugadas con las medidas de sostenibilidad exigidas por los objetivos dedéficit o la presión de Bruselas. Es quizás su gran debe, su obra inconclusa. En ese texto se encuentra el ‘innovómetro’, aquel sistema para medir la innovación que ni gustaba ni convencía y que tampoco llegó a ver la luz. En el eterno borrador del RD dePrecios también encontramos los Precios Seleccionados, otra medida que espera de un desarrollo que pueda convencer al sector.
Mucho por hacer, en definitiva, pero mucho, muchísimo hecho. Rivero se destacó comoun negociador infatigable. Su gestión en el proceso de fijación de precio y reembolso de los medicamentos de la hepatitis C será recordada durante mucho tiempo. Supo anticiparse, esperar y asegurar un precio y unas condiciones inigualables en Europa. De hecho, los italianos todavía se preguntan cómo lo consiguió.
Y es que la clave es sencilla y se explica con una simple frase: Rivero, al final, entendió a la industria. Y la industria, al final, entendió a Rivero. Y fueron felices. Y trabajaron juntos y entendieron que la colaboración era la única vía yque no todo es innovación.
Agustín Rivero se marcha con un máster en gestión, relaciones comerciales y negociación. Y sobre todo, deja un legado mayor del que recogió. En aquel perfil que le hicimos cuando accedió al cargo, hablamos de lo difícil que le resultaría dejar su impronta y no podíamos estar más equivocados ya ue ha marcado una época.
Llega el momento del relevo, por fin, y solo queda por conocer si finalmente Agustín Rivero escribirá y hará público ese libro en el que prometió contar los entresijos de sus gestión o si quedará a modo de manual de instrucciones para su sucesora. Si se decide a publicarlo y no se queda en borrador… será un best seller.




Llegada al Ministerio. El 20 de julio de 2012 el Consejo de Ministros aprobaba el nombramiento de Agustín Rivero como director general de Farmacia en sustitución de Sagrario Pérez Castellanos . Por aquel entonces, Rivero se enfrentaba a una desfinanciación y al desarrollo del RD-L 16/2012.
Hepatitis C. El Plan Nacional para el Abordaje de la Hepatits C es lo que es gracias a su participación tanto en las negociaciones con la industria como con las comunidades autónomas. Para llegar a esa presentación Rivero tuvo que ‘lidiar’ con momentos y situaciones nada agradables.
Presentación de la revista EDS. Agustín Rivero protagonizaba una entrevista a modo de despedida en el número de julio. Antes, se encargó de apadrinar el relanzamiento de la revista, demostrando su compromiso con la inovación y con el sector farmcéutico en general.
Infarma 2017. Este es solo un ejemplo de las múltiples despedidas que ha protagonizado Rivero en los últimos meses mientras esperada el momento de ver su nombre en la referencia del Consejo de Ministros anunciando su cese. En general, deja un buen recuerdo en un sector con el que supo entenderse.






































