Un documento bien consensuado, fortalecido por el peso que da la unidad, siempre tendrá una mayor capacidad de influencia que otro que permita atisbar diferencias
| 2018-04-27T13:22:00+02:00 h |

Ala tercera fue la vencida y arrancó de la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, una fecha para un monográfico de financiación sanitaria. Bienvenido sea. Más vale tarde… Aunque desde luego llega tarde, primero por la decisión del Gobierno Central de retrasar la reforma del modelo; luego, por el tiempo de espera hasta reactivar el proceso durante la Conferencia de Presidentes; y, desde entonces, por los retrasos acumulados en los compromisos adquiridos por la ministra.

No es de extrañar que algunos consejeros de Sanidad hayan tenido la sensación de que se les ha hecho perder mucho tiempo y que se les ha obligado a ‘abrir al público’ a diario y con las mismas deficiencias financieras en el modelo. Hay que pasar de las promesas a los hechos. Y no será nada fácil. Para empezar, habrá que ver qué pasará el 16 de mayo. La propia ministra recalcó que el monográfico se reunirá este día siempre que los grupos creados al respecto hayan finalizado sus trabajos. Teniendo en cuenta que tienen menos de un mes para trabajar en cinco áreas nada fáciles –suficiencia financiera, innovación, modelo de cartera, eficiencia y relación pacientes/industria-, no sería descabellado imaginar algún retraso más.

En todo caso, la cita de Toledo sólo será el primer paso de un camino muy largo. Todas las comunidades autónomas se sienten profundamente perjudicadas por el modelo de financiación en vigor, y entienden que su horizonte particular no es el adecuado, algo que, como mínimo, debe llevar a la reflexión.Un documento bien consensuado, fortalecido por el peso que da la unidad, siempre tendrá una mayor capacidad de influencia que otro que permita atisbar diferencias, aunque sean pequeñas.

No hay que olvidar que es al ministro y a los consejeros de Hacienda a los que hay que convencer. Ese es el final del camino. Es necesario que las demandas individuales queden en un segundo plano. Algunas de ellas ya se han paseado por el tercer Interterritorial la era Montserrat, con propuestas que han ido vinculadas a la reforma sanitaria, a la universalización sanitaria, a la evaluación de los copagos. Insistir en ello es iniciar un recorrido que está llamado a ser breve si se quiere llegar a un consenso. Es hora de hablar, por fin y en serio, de financiación.

No hay que olvidar que es al ministro y a los consejeros de Hacienda a los que hay que convencer