Los resultados indican que la adición de rivaroxaban a la aspirina, en comparación con la aspirina sola, redujo la muerte cardiovascular, los accidentes cerebrovasculares o los ataques al corazón en un 24 por ciento.
El diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado es clave para cortar la transmisión de la enfermedad.
En este contexto, han indicado que las mujeres españolas con una vida sedentaria tienen un 71 por ciento más de riesgo de desarrollar cáncer de mama que aquellas otras que cumplen las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre ejercicio físico.
El cáncer de páncreas metastásico, el que se ha propagado del páncreas a otros tejidos y es responsable de la mayoría de las muertes de los pacientes, cambia su metabolismo y se “reprograma” para una malignidad óptima.















































