En España, uno de cada diez pacientes que es dado de alta sufre algún efecto adverso y, a nivel extrahospitalario, se producen 18 efectos negativos por cada 1.000 visitas. De estos, se calcula que entre el 50 y el 60 por ciento serían evitables, llegando hasta el 70 por ciento en algún estudio.
No se trata únicamente de hacer un diagnóstico precoz, sino también de hacerlo correcto. La medicina es ciencia y la ciencia no es exacta, aun ni cuando se habla de matemáticas. En ocasiones, en oncología, se producen diagnósticos incorrectos que impactan en el pronóstico de los pacientes. Esta idea es clave para cualquier patología, pero más si se trata del cáncer de páncreas, donde la mediana de supervivencia global (SG) a cinco años no alcanza el cinco por ciento.
Los investigadores usaron dasatinib y quercetina como terapia en ratones, obteniendo resultados esperanzadores.















































