Tres años de oportunidades para cerca de 270.000-300.000 personas que podrán acceder a un puesto de trabajo fijo en las administraciones del Estado.
En Sanidad se alcanzarían unas 130.000 plazas. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, suscribió con representantes de CC.OO., UGT y CSI-F un acuerdo por el que hará una convocatoria extraordinaria. El secretario general de Sanidad de CC.OO., Antonio Cabrera, considera esta firma “un hito sindical, ya que la oferta va a garantizar un proceso de estabilización en el sector sanitario público”, apunta Cabrera.
Sin embargo, este acuerdo, que califican de histórico, no ha entusiasmado a otras organizaciones sindicales como CESM y Satse, que consideran que es insuficiente. Según Satse, debería contemplar además la eliminación de la tasa de reposición, en lugar de ser de un 100 por 100, porque, en la práctica supone que no se podrán aumentar las plantillas, sino que sólo se sustituirá al profesional que abandone el sistema sanitario (jubilación, fallecimiento, excedencia…) por otro. “Entendemos que es un avance pero no se resuelve el problema de fondo que es el importante déficit de enfermeras que hay en nuestro país”, aseguran desde el sindicato.
Por su parte, la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) comentan que “este acuerdo queda lejos de las expectativas”. Lo que esta organización pide es que el 100 por cien de los eventuales con más de un año de antigüedad pasen a ser inmediatamente interinos. Tras esto, que se convoque “una gran OPE a la que puedan concurrir en igualdad de condiciones que el personal fijo”. Explican que el acuerdo firmado con Montoro, consistente en hacer indefinidos empleos temporales, deja fuera a un significativa proporción de médicos. “No despeja la duda de si esas plazas se consideran estructurales y dilata en todo caso el proceso durante el larguísimo período de tres años, demasiado para poner fin a la alta precariedad médica”.
Al igual que Satse, la propuesta del sindicato médico pasa, además, por poner fin a la precariedad y temporalidad, que afecta hoy a alrededor del 40 por ciento de los profesionales, a través de una “mega-convocatoria” que incluyan los puestos vacantes no cubiertos desde que se impuso la tasa de reposición, además de las jubilaciones, etcétera.
La organización refleja también que debe ser coordinada en el seno del Consejo Interterritoral del SNS. Para ello, es necesario que todas las autonomías se comprometan a convocar las plazas y establecer un calendario de vacantes. También que se acuerden “las bases comunes que, entre otras cosas, establezca que el conocimiento de las lenguas cooficiales se valore como mérito pero no como requisito, algo que imprescindible para asegurar la libre movilidad por el sistema”.
Por su parte, Satse reconoce que el compromiso de reducir la temporalidad en el sector sanitario en los próximos tres años hasta no superar el 8 por ciento es un paso importante en la buena dirección, aunque subraya que debería haberse hecho mucho antes y que dicho porcentaje debe ser revisable y mejorable.
Subida salarial
En lo que sí coinciden las organizaciones es en rechazar la subida salarial del 1 por ciento a los funcionarios. Las organizaciones reclaman un aumento mínimo del tres por ciento para que sea acorde a lo perdido durante la crisis y que sume el incremento del IPC.
A este respecto, la propuesta de sindicatos como CC.OO. pasa por comprometer un plan plurianual de recuperación de lo perdido, tanto en retribuciones como en la jornada y otros derechos, y la garantía de que no haya nuevas pérdidas. “Llevamos dos años de recuperación económica, pero esta no llega”. Así, consideran que la previsión del proyecto PGE2017 frena la expectativa de esa recuperación y, por tanto, actuaremos en el trámite parlamentario y con movilizaciones para, más allá de este proyecto de PGE, alcanzar compromisos sobre el proceso de recuperación.
Satse reclama que el acuerdo contemple la eliminación de la tasa de reposición para cubrir todas las vacantes
CESM propone que el 100% de los eventuales con más de un año pasen a ser inmediatamente interinos






































