La publicación de datos sobre esta enfermedad permite dar visibilidad y buscar nuevas alternativas de abordaje en el sistema sanitario.
Esta medida supone desde comienzos de siglo mordiscos anuales a la facturación de las farmacias en torno a los 230 y 240 millones de euros (21.000 euros por botica).
No es lo mismo un ‘plan nacional’ que una ‘estrategia’; ni tampoco ‘precisión’ que ‘genómica’. En este punto está actualmente la medicina de precisión.
Las nuevas herramientas digitales en salud nos están llevando a un nuevo modelo de gestión de las enfermedades crónicas, empoderando a un paciente activo e informado en su patología.
Esta importe supone el 10,93 por ciento del gasto sanitario público en España y un 0,66 por ciento del PIB.
Con sus presupuestos actuales, el Fondo Mundial para la Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria no está en disposición de conseguir su objetivo.
La situación actual plantea un reto estratégico para el sector sanitario, en la que la industria debe rentabilizar su inversión y, al mismo tiempo, generar beneficios de forma eficiente.















































