Manel Santiñà Presidente de la Sociedad Española de Calidad Asistencial | jueves, 21 de febrero de 2019 h |

En el ámbito de la calidad asistencial, el año 2018 ha destacado por la continuidad en los proyectos transversales de Seguridad del Paciente (Bacteriemia cero, lavado de manos, lista de comprobación quirúrgica, identificación pacientes, sistema de notificación de incidentes y efectos adversos); la irrupción de la Experiencia del Paciente como fórmula para asegurar que el paciente esté en el centro de las organizaciones sanitarias y su voz sea tenida en cuenta en los procesos asistenciales; el Right Care como instrumento para garantizar que se apliquen aquellos métodos diagnósticos y aquellos tratamientos en los que realmente se haya verificado que aportan valor al sistema de salud, así como el Lean Helthcare otro instrumento que facilita simplificar los procesos asistenciales y eliminar todo aquello que no aporta valor a los mismos, mejorando su eficiencia.

La batalla por continuar mejorando la eficiencia de las organizaciones sanitarias y de los procesos que en ellos se desarrollan ha continuado siendo uno de los ejes motores del trabajo de mejora de la Calidad y lo continuará siendo el año 2019, pues es obvia la necesidad de asegurar la sostenibilidad del sistema sanitario español; pero no solo con la mejora de la Eficiencia, si no también mejorando la Seguridad de los pacientes, Adecuando la asistencia a sus necesidades, asegurando la Continuidad asistencial y mejorando la Comunicación entre profesionales sanitarios y pacientes/familiares/cuidadores. Estas son cinco de las dimensiones de la Calidad donde más se ha puesto énfasis y más se ha trabajado en el año 2018 y seguramente serán las dimensiones que continuaran teniendo más protagonismo el año 2019.

La Sociedad Española de Calidad celebro su XXXVI Congreso en la ciudad de Burgos con el lema Evolución y Progreso de la Calidad Asistencial, pues después de 36 años de existencia era tiempo de reflexionar sobre ello, poniendo énfasis en los cambios acaecidos y en los venideros, a través del debate, compartiendo experiencias y buenas prácticas sobre transparencia, liderazgo, seguridad del paciente, mejora de procesos, resultados, voz del paciente, humanización, paciente activo, acreditación, certificaciones y personas. El próximo Congreso que se celebrará en San Sebastián sin duda será una nueva oportunidad para compartir y debatir los temas que más preocupan en estos momentos en el Sistema Sanitario español.

A través de la revista Journal of Healthcare Quality Research facilitamos que no solo sea el Congreso el lugar donde informar a la comunidad científica de los avances y buenas prácticas en mejora de la Calidad Asistencial, pues a través de los artículos que se publican ello es posible.

La transparencia encaminada a ofrecer a la ciudadanía y a la comunidad científica datos sobre resultados en salud y de indicadores de Calidad Asistencial de las diferentes organizaciones sanitarias se ha ido consolidando a través de los datos que publica el Ministerio de Sanidad y a través de los diferentes observatorios impulsados por las diferentes Consejerías de Salud de diferentes Comunidades Autónomas, lo cual debería permitir conocer nítidamente la situación del Sistema Sanitario en relación a su nivel de Calidad y debería permitir identificar aquellas organizaciones donde se están realizando las mejores prácticas, las más eficientes, las más seguras, a través de los resultados de los diferentes indicadores que lo miden y evalúan.

Sin duda uno de los retos, donde hay mucho trecho que recorrer, es el de la variabilidad asistencial y sin duda el disponer de datos objetivos, validados metodológicamente, deberia favorecer reducir esa variabilidad en aquellos procesos asistenciales donde la misma es difícilmente justificable.

La Sociedad Española de Calidad Asistencial para el año 2019 y para los años venideros, de acuerdo con su plan estratégico, seguirá apoyando el trabajo que realizan los profesionales sanitarios, en centros de asistencia primaria, centros sociosanitarios y residencias, centros de salud mental, hospitales comarcales, hospitales universitarios, servicios de emergencia médica, atención domiciliaria, en pro de la mejora continua de la calidad asistencial, en el marco de los planes que estén establecidos en cada Consejería de Salud y con la participación de pacientes/familiares/cuidadores, pues esta participación, a través de su empoderamiento, es uno de los cambios que se están produciendo en el sistema sanitario al observarse como clave para conseguir la sostenibilidad del Sistema de Salud; siendo los retos a afrontar:

– Mejorar la eficiencia de los procesos asistenciales, rediseñándolos a través de una participación multidisciplinar en la que los pacientes estén implicados, asegurando al mismo tiempo la continuidad asistencial.

– Definir e implementar indicadores de resultados clínicos y de calidad asistencial que permitan la comparabilidad de los centros y aprender de las mejores prácticas para disminuir la variabilidad de aquellos procesos asistenciales en los que la misma no esté justificada.

– Continuar asegurando la seguridad clínica y de los pacientes, a través de los proyectos transversales que lo facilitan y del trabajo en la identificación de prácticas no seguras.

– Mejorar la Comunicación de los profesionales con los pacientes/familia/cuidadores y de los profesionales entre si.

– Adecuar las nuevas tecnologías de la comunicación y de la información a las necesidades de pacientes/familia/cuidadora y profesionales.


“Sin duda uno de los retos, donde hay mucho trecho que recorrer, es el de la variabilidad asistencial”