L. Díaz Madrid | viernes, 05 de abril de 2019 h |

UCB cerró la semana con un avance del 2 por ciento, cotizando en 77,7 euros, moviéndose en la franja superior de su rango de variación del último año. Su evolución en este periodo ha sido claramente alcista, cotizando hace un año en el entorno de los 65 euros hasta situarse actualmente en la banda 75-80 euros, acumulando en este periodo una ganancia del 18 por ciento, comportamiento superior al de la media del sector.

Gran parte de esta ganancia se localiza en el periodo comprendido entre mayo y septiembre del pasado año, momento en el que marcó su máximo anual por encima de los 80 euros. Esta subida fue seguida por un mes de octubre de intensa corrección, perdiendo en esos días más de un 10 por ciento. Desde entonces este valor ha venido dibujando una línea nuevamente alcista, aunque con una intensidad menos acentuada que en los meses anteriores y no exento en momentos puntuales de cierta volatilidad.

Los últimos resultados publicados corresponden al ejercicio completo 2018. Las ventas ascendieron a 4.632 millones de euros con un crecimiento interanual del 2 por ciento (5 por ciento depurado el impacto negativo del tipo de cambio), mientras que beneficio recurrente ascendió a 1.398 millones de euros, ligeramente superior a los 1.375 millones de euros obtenidos en el ejercicio anterior.

Por áreas terapéuticas la división de inmunología generó el 33 por ciento de las ventas del grupo, con un crecimiento del 2 por ciento; neurología, el 53 por ciento de los ingresos, con un aumento del 11 por ciento; mientras que el resto de fármacos un 12 por ciento, con una disminución en el año del 10 por ciento.

Entre su cartera de productos destacaron algunos como Cimzia (inmunología), el primer producto de la compañía por volumen de ventas con una facturación en el ejercicio de 1.446 millones de euros, un 2 por ciento más que en el año anterior, con un comportamiento muy dispar por mercados geográficos ya que mientras en Europa y el resto de mercados internacionales se anotó crecimientos del 8 y del 10 por ciento respectivamente, en el mercado americano, donde concentra más del 50 por ciento de su facturación, experimentó un retroceso del 2 por ciento.

Otros productos destacados fueron Vimpat, con ventas de 1.099 millones de euros y crecimiento del 13 por ciento; o Keppra, con una facturación de 790 millones de euros y crecimiento del 2 por ciento.

Al apartado de I+D esta farmacéutica destinó el pasado año 1.161 millones de euros, un 10 por ciento más que en el ejercicio anterior. Este gasto supuso un porcentaje sobre los ingresos del 25 por ciento, ratio notablemente superior al de la media del sector.

Para el presente ejercicio la dirección de este grupo farmacéutico estima alcanzar unas ventas de hasta 4.700 millones de euros, mientras que el Ebitda (beneficio antes de intereses, amortizaciones e impuestos) podría crecer hasta un 29 por ciento. El beneficio por acción se podría situar en un rango entre 4,4 y 4,8 euros.

A corto-medio plazo este valor podría mantener su actual tendencia alcista, con una pendiente moderada que le podría permitir volver a superar la referencia de los 80 euros. La elevada plusvalía acumulada en la comparación interanual, y el hecho de cotizar en niveles elevados en relación con sus referencias históricas, podría limitar su recorrido alcista en los próximos meses.