J. P. R. Madrid | viernes, 26 de mayo de 2017 h |

Existe una fina línea entre arte e innovación. Ambas son base del conocimiento y permiten un acercamiento a realidades como la enfermedad. Precisamente este es el objetivo de Arte e Innovación ‘La vida y nada más se acerca a la esclerosis múltiple’, que organizó la compañía farmacéutica Roche.

El encuentro reunió a artistas que se han acercado a la esclerosis múltiple como el director de cine, Marcel Barrena, o el actor Dani Rovira, que han colaborado en la película 100 metros. Pero también otros a los que la esclerosis múltiple les ha obligado a afrontar su labor de una manera diferente. Casos como el del actor Bruno Bergonzini, que también ha participado en esta cinta, el vilonista Konstantin Chakarov y la bailarina Nella Madarro. En el acto participaron también Helena Resano, presentadora del informativo del medio día de la Sexta Noticias, así como la neuróloga Marisa Martínez Ginés, del Hospital Gregorio Marañón.

El arte ha sido un vehículo para la formación y la concienciación. “Puedo decir que me ha reseteado como persona en el mundo: conocer a Ramón, a Bruno y a muchas otras personas afectadas por esclerosis, ha sido una auténtica lección de vida”, señaló Rovira sobre su interpretación de Ramón Arroyo, el protagonista de la película. “Se habla mucho de carpe diem, pero oído de vuestra experiencia es el auténtico carpe diem”, añadió el actor.

Barrena explicó que en un principio quería hacer una película de Ramón, diagnosticado de esclerosis múltiple que pudo completar un Ironman en 2013. Con el conocimiento de la enfermedad, fue cambiando el modo de abordar la historia. “Me daba mucho miedo ser frívolo y no hablar de manera rigurosa de aspectos médicos”. Ante este problema contó con la ayuda y el asesoramiento de los especialistas del Institut Guttmann de Barcelona. El director insistió en esa capacidad del cine para acercarse al ciudadano. Esta labor de normalización también debe afrontarla el médico. “El arte nos ayuda a exteriorizar las cosas. La esclerosis múltiple es hoy tiene tratamiento preventivo y se está dando a conocer a través de los medios de comunicación, asociaciones de pacientes, redes sociales…”, afirmó Martínez Ginés.

Existe una fina línea entre arte e innovación. Ambas son base del conocimiento y permiten un acercamiento a realidades como la enfermedad. Precisamente este es el objetivo de Arte e Innovación ‘La vida y nada más se acerca a la esclerosis múltiple’, que organizó la compañía farmacéutica Roche.

El encuentro reunió a artistas que se han acercado a la esclerosis múltiple como el director de cine, Marcel Barrena, o el actor Dani Rovira, que han colaborado en la película 100 metros. Pero también otros a los que la esclerosis múltiple les ha obligado a afrontar su labor de una manera diferente. Casos como el del actor Bruno Bergonzini, que también ha participado en esta cinta, el vilonista Konstantin Chakarov y la bailarina Nella Madarro. En el acto participaron también Helena Resano, presentadora del informativo del medio día de la Sexta Noticias, así como la neuróloga Marisa Martínez Ginés, del Hospital Gregorio Marañón.

El arte ha sido un vehículo para la formación y la concienciación. “Puedo decir que me ha reseteado como persona en el mundo: conocer a Ramón, a Bruno y a muchas otras personas afectadas por esclerosis, ha sido una auténtica lección de vida”, señaló Rovira sobre su interpretación de Ramón Arroyo, el protagonista de la película. “Se habla mucho de carpe diem, pero oído de vuestra experiencia es el auténtico carpe diem”, añadió el actor.

Barrena explicó que en un principio quería hacer una película de Ramón, diagnosticado de esclerosis múltiple que pudo completar un Ironman en 2013. Con el conocimiento de la enfermedad, fue cambiando el modo de abordar la historia. “Me daba mucho miedo ser frívolo y no hablar de manera rigurosa de aspectos médicos”. Ante este problema contó con la ayuda y el asesoramiento de los especialistas del Institut Guttmann de Barcelona. El director insistió en esa capacidad del cine para acercarse al ciudadano. Esta labor de normalización también debe afrontarla el médico. “El arte nos ayuda a exteriorizar las cosas. La esclerosis múltiple es hoy tiene tratamiento preventivo y se está dando a conocer a través de los medios de comunicación, asociaciones de pacientes, redes sociales…”, afirmó Martínez Ginés.