M. G. Madrid | viernes, 02 de diciembre de 2016 h |

Barcelona sigue siendo la ciudad española mejor posicionada para acoger la sede de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) si se toma como referencia los apoyos expresos que la Ciudad Condal ha recibido por parte del Gobierno central. De hecho, en una de las primeras intervenciones políticas de la nueva ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Montserrat, aseguró en el pleno del Senado que Barcelona “cumple los requisitos que dan respuesta a las necesidades de la agencia”.

Esta no es la primera vez que un miembro del Ejecutivo que preside Mariano Rajoy significa su apoyo de Barcelona como la ciudad española candidata tras la presumible salida de la agencia de su actual ubicación en Londres, motivada por la puesta en marcha del Brexit.

La titular ministerial ha recordado que el pasado 22 de julio, tras el Consejo de Ministros, el Gobierno en boca de la vicepresidenta Soraya Saenz de Santamaría, se comprometió a “pelear y trabajar coordinadamente para que Barcelona pudiese ser la sede porque ha demostrado sus capacidades”, pero ha matizado que este debe ser un proyecto “de Barcelona, de Cataluña y por ello de España”, en clara alusión al conflicto nacionalista existente.

Esta apuesta por la Ciudad Condal expresado por la ministra es un espaldarazo a los intereses de Barcelona, pero supone un jarro de agua fría para el resto de ciudades y territorios que se había pronunciado a favor de luchar por ser designados como candidata oficial española. Por lo tanto Alicante, Málaga, Granada, León, Alcalá de Henares, Zaragoza, Santander, Santa Cruz de Tenerife o Galicia ven tras estas declaraciones mermadas sus posibilidades.

En ese sentido, el ayuntamiento de Alicante, otra de las principales ciudades candidatas, ha asegurado a EG que” lo primero es apostar por España como país que, una vez se consiga, ya se decidirá que candidatura es la mejor. En ese escenario estamos convencidos de que Alicante presenta la mejor”.

En términos similares se expresó el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, que destacó que “no sé si la ministra de Sanidad conoce Málaga, pero las comparo y creo que Málaga es más competitiva. No entro en otras reflexiones de tipo político en relación a Cataluña. Es un tema muy importante donde nosotros estamos en mejores condiciones en muchos indicadores que Barcelona: conectividad aérea, precios de los hoteles, coste de vida, calidad de vida. Ahora bien, necesitamos que el Gobierno español tome la bandera de Málaga y no otra bandera. Y el Gobierno andaluz tiene que ayudar a que el Gobierno español tome esa bandera, e insisto no he visto un solo movimiento del gobierno andaluz en este sentido y muchos del gobierno catalán”.

Más allá de la batalla española por la ubicación, Monsterrat destacó que España es un país preparado paras acoger la sede de la EMA una vez que se haga efectivo el Brexit y la Comisión Europea sustituya Londres por Bruselas temporalmente. Respecto a los argumentos que tiene España aseguró que nuestro país “aloja 26 de las 30 mayores compañías farmacéuticas del mundo, ocupa el cuarto lugar de Europa en número de ensayos clínicos y es el quinto en producción científica biomédica”. La ministra también aludió a la experiencia de buena gestión de otras entidades europeas radicadas en España como la Oficina de la Propiedad Intelectual, el Centro de Satélites o la Agencia de Control de Pesca. Además recalcó otro argumento de peso en esta ámbito como que España es “un referente mundial entre otras cuestiones por nuestro Sistema Nacional de Salud”, aseveró.

Pese a esta afirmación no existe desde el ministerio la constatación de la oficialidad de que Barcelona vaya a ser la candidata española a ubicar la EMA, aunque a nadie se le escapa que la capital catalana es la preferida de Moncloa.