La compañía Merck ha anunciado que la Oficina de Marcas y Patentes de los Estados Unidos ha emitido un aviso formal que permite la solicitud de patente de Merck para su tecnología proxy-CRISPR. Esta técnica de edición del genoma desarrollada por Merck permite que CRISPR sea “más flexible flexible y específico al abrir el genoma para la modificación del ADN”; la principal ventaja de esta tecnología es que puede permitir llegar a partes del genoma a las que hasta ahora era muy difícil.
Udit Batra, miembro de la Junta Ejecutiva de Merck y CEO de Life Science, “esta es nuestra primera patente de EE. UU. Para CRISPR, y como un innovador líder de la tecnología CRISPR, continuaremos colaborando con científicos de todo el mundo para garantizar que todo el potencial de esta poderosa herramienta se realice de manera responsable y ética”, a lo que añade que “esta es una gran noticia para los investigadores en los EE. UU., ya que ahora tienen más opciones de edición de genes que aceleran el desarrollo de fármacos”.
Esta decisión supondría la décimotercera patente CRISPR para Merck a nivel global, entre las que se incluyen patentes otorgadas en Australia, Canadá, Europa, Singapur, China, Israel y Corea del Sur. Esas patentes son para tecnologías relacionadas con CRISPR que cubren métodos de edición de genoma básicos y alternativos.






































