El VIH se ha ido transformando en las últimas décadas gracias a los nuevos tratamientos antorretroviarales, transformando esta patología en una enfermedad crónica. Esta evolución ha provocado un aumento de la esperanza de vida de los pacientes, pero también de las comorbilidades asociadas a esta enfermedad. Aun así, actualmente el coste anual por paciente tratado de VIH disminuye progresivamente cada año. Este descenso se produce tanto en los costes de hospitalización como en tratamientos.
Por otro lado, el coste global del tratamiento, atención y hospitalización del paciente ha aumentado debido al aumento de la esperanza de vida.
Con estos datos, presentados este martes en la Jornada “Living with HIV”, organizada por The Economist y Gilead, se ha puesto de manifiesto que los tratamientos antirretrovirales han mejorado su impacto en la economía a nivel nacional pero aún queda mucho por hacer. Según algunos de los expertos que intervinieron en la jornada es importante realizar estudios de costes sociales y laborales para poder analizar mejor todo el escenario actual de la enfermedad.






































