Marta Riesgo Madrid | viernes, 05 de octubre de 2018 h |

El posible desabastecimiento de fármacos tras la salida de Reino Unido de la UE es una de las grandes preocupaciones para la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), que trabaja intensamente, a través de un grupo de trabajo específico, para garantizar el suministro para todos los pacientes. El trabajo parece estar dando sus frutos. Tal y como asegura la EMA, ya son solo 39 los medicamentos considerados en riesgo de suministro, y no los 108 que la agencia había anunciado hace apenas unos meses.

“En los últimos meses, la EMA ha realizado un esfuerzo para contactar con los titulares de comercialización de estos 108 medicamentos autorizados centralmente para minimizar el riesgo de posibles problemas de suministro para los pacientes”, dijo Noël Wathion, director ejecutivo adjunto de la EMA. “Con respecto a los 39 medicamentos restantes, deseamos aprovechar esta oportunidad para recordar a los titulares de la autorización de comercialización de estos medicamentos que deben acelerar su planificación para proteger el suministro”. De estos 39 medicamentos, 25 son para uso humano y los restantes 14 son medicamentos de uso veterinario.

Muchas compañías han realizado inversiones específicas para garantizar que, incluso si no se han logrado acuerdos comerciales antes de la salida oficial de Reino Unido, en marzo, los medicamentos continúen con la normalidad en el suministro.

Sin embargo, el director ejecutivo de AstraZeneca, Pascal Soriot, aseguró al periódico británico Sunday Times que le preocupan los problemas que puedan derivar de la salida de Reino Unido de la UE. La compañía británica, aseguró Soriot, está aumentando sus reservas de fármacos en un 20 por ciento con la esperanza de tener suficientes medicamentos aprobados listos para los pacientes. Mientras tanto, explicó que AstraZeneca ha invertido 40 millones de libras en duplicar los laboratorios en Suecia para que puedan probar y autorizar sus medicamentos en Europa y cumplir así con las normativas específicas de la UE que podrían aplicarse si finalmente se adopta el denominado Brexit duro.

Los fabricantes de medicamentos y vacunas están haciendo planes de logística específico en este sentido. Por ejemplo, Sanofi se comprometió a acumular medicamentos para dar suministro completo durante 14 semanas y dijo que consideraría la posibilidad de enviar vacunas contra la gripe a Estados Unidos.

Pfizer y GlaxoSmithKline aseguraron en su día que los cambios en sus cadenas de suministro costarán 100 millones de dólares. MSD, por su parte, planea un suministro de medicamentos para seis meses y Novo Nordisk, principal suministradora de insulina en Reino Unido, asegura que duplicará sus reservas de siete a 16 semanas para estos fármacos.