L. Díaz Madrid | viernes, 09 de diciembre de 2016 h |

La acción de Sanofi cotiza en 75,1 euros, situándose en la franja superior de su rango de variación del último año. Su comportamiento en este periodo ha venido marcado por cierta volatilidad, oscilando dentro de una amplia banda entre 67 y 80 euros, con diferentes fases alcistas seguida de caídas igualmente intensas. Actualmente se mueve dentro de una fase alcista iniciada a finales de octubre.

Analizando un periodo temporal más amplio se puede apreciar la senda de caída que Sanofi inició a mediados de 2015 tras haber marcado un máximo en 100 euros; esta fase de bajada se prolongó hasta el pasado mes de febrero iniciando entonces un desplazamiento horizontal con la erraticidad señalada anteriormente. Los últimos resultados publicados corresponden al cierre del tercer trimestre. Las ventas ascendieron a 9.028 millones de euros, con un crecimiento interanual del 2 por ciento, mientras que el beneficio fue de 1.674 millones de euros, un 2,8 por ciento más que en el ejercicio anterior. Como aspectos destacados de su actividad cabe mencionar un crecimiento del 16,9 por ciento en Sanofi Genzyme; del 14,4 por ciento en la división de vacunas Sanofi Pasteur; así como el buen comportamiento de los mercados emergentes con un crecimiento de sus ventas del 5,6 por ciento impulsadas por la línea de diabetes y de enfermedades raras.

En los 9 primeros meses del año Sanofi alcanzó unas ventas de 24.954 millones de euros, cifra un 2,1 por ciento inferior a las del ejercicio anterior; depurado el impacto negativo del tipo de cambio las ventas presentarían un ligero crecimiento del 0,5 por ciento. Por su parte el beneficio obtenido fue de 5.702 millones de euros, con un incremento del 0,7 por ciento (4,1 por ciento a tipo de cambio constante). Al apartado de I+D este grupo destinó en los 9 primeros meses del año 3.735 millones de euros, cifra similar a la del ejercicio anterior. Esta inversión supuso un ratio sobre ventas del 15 por ciento, sensiblemente superior al de la media del sector.

Sanofi ha continuado avanzando en su plan estratégico dirigido a simplificar su actividad, centrándose en determinadas actividades y desinvirtiendo en aquellas otras con un aporte más marginal. En esta línea de actuación se enmarca la decisión de desprenderse del negocio de genéricos, así como el acuerdo de intercambio de activos alcanzado con Boehringer Ingelheim. A raíz del mismo se intercambian los negocios de salud animal de Sanofi y de productos de consumo de Bohringer Ingelheim. Los activos aportados por esta segunda compañía han sido valorados en 6.700 millones de euros mientras que los de Sanofi se han valorado en 11.400 millones de euros; la diferencia de valor conlleva un pago en efectivo por Bohringer Ingelheim de 4.700 millones de euros. Sanofi estima que esta transacción tendrá un impacto nulo en el beneficio por acción en 2017 y será aportadora de valor a partir de 2018. En relación con este plan estratégico Sanofi prevé obtener importantes ahorros de costes, estimados actualmente en 1.500 millones de euros anuales a partir de 2018.