La crisis económica ha supuesto un escollo para la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS) y la investigación es una herramienta fundamental para que la innovación garantice la calidad y la eficiencia del sistema sanitario. Las comunidades autónomas tienen varios retos por delante, entre ellos, potenciar la labor investigadora a través de los institutos de investigación sanitaria, y la reordenación del trabajo para que los profesionales puedan investigar y complementar su trabajo con esta labor.
En este esfuerzo por mantener el ritmo innovador y garantizar la sostenibilidad se encuentra inmersa Navarra. Así se puso de manifiesto en el encuentro de redacción ‘La investigación a debate en Navarra’, organizado por EL GLOBAL con el apoyo de Celgene.
En el último año, la comunidad autónoma ha reforzado la colaboración con la industria farmacéutica. La inversión en investigación extramuros en el sector ascendió a ocho millones de euros, lo que supone un incremento del 50 por ciento con respecto al año anterior, según los datos de los ‘Resultados de la encuesta sobre actividades de I+D en 2015’. El sector público en la Comunidad Foral se encuentra especialmente activo gracias a la actividad de Navarrabiomed y la Fundación Miguel Servet, pero todavía queda margen de mejora.
El director general de Salud del Gobierno navarro, Luis Gabilondo, puso sobre la mesa el esfuerzo que está haciendo Navarra para mantenerse en primera línea. A su juicio, el nivel es razonable y pueden llegar a ser una de las regiones líderes, “pero el peso lo lleva la iniciativa privada”. Gabilondo reconoció que la actividad del sector público es limitada, aunque, eso sí, la apuesta es decidida. “Como comunidad somos una potencia en muchos aspectos, porque creemos que la investigación es un bien para la sociedad y para el desarrollo económico. Por ello, apostamos por la colaboración con las universidad y con la Clínica Universidad de Navarra”, aseguró.
La demografía también influye a la hora de desarrollar la actividad investigadora. En el caso de Navarra, se hace más evidente ya que las pequeñas dimensiones de la región están relacionadas con la capacidad de optimizar esfuerzos. “La colaboración y las alianzas son determinantes”, aseguró, al tiempo que indicó que es lo que puede permitir aumentar la competitividad de la autonomía.
El director médico de Celgene, José Luis García, puso en valor este esfuerzo. Recordó que Celgene invierte entre un 30 y un 40 por ciento en investigación. “Navarra es de las comunidades que más invierte en salud”, incidió, al tiempo que aseguró que a veces lo importante no es la cantidad, sino la calidad.
Navarrabiomed
La apuesta tiene que ser clara. Tomás Belzunegui, presidente de la Comisión de Investigación y Formación Continuada en Osasunibidea, considera que la comunidad no está al nivel que se correspondería teniendo en cuenta las inversiones que se han hecho. Para poner un ejemplo, hace 30 años había hospitales similares al Complejo Hospitalario de Navarra que estaban en la misma situación y que actualmente pueden presumir de una producción científica importante. “En los últimos años se han dado pasos. Navarrabiomed está llamada a jugar un papel fundamental”, explicó. Este centro de investigación, tal y como comenta Belzunegui, pretende ser la plataforma científica puesta al servicio de los profesionales sanitarios que tienen deseos de investigar.
Hasta ahora, la desconexión entre el centro de investigación con el propio hospital y con las universidades ha sido evidente. Por ello, para el experto el impulso del IdiSNA (Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra) será positivo para propiciar, precisamente, esa el trabajo en red entre diversos grupos que serán complementarios. “Permitirá la conexión con otros centros y es un buen punto de partida”, aseguró el experto, al tiempo que puntualizó que todo ello no será posible sin una inversión importante.
Juan Erviti, jefe de la sección de Evaluación del Servicio Navarro de Salud (SNS) y asesor del medicamento e investigación, puso el punto de vista crítico durante el debate. A su juicio, estamos en momento interesante en la formación del idiSNA, y los retos que se plantean son atractivos. Pero el trasfondo de la investigación también debe tenerse en cuenta. La evaluación de protocolos, los ensayos clínicos, y el papel de la industria farmacéutica ocupan un lugar fundamental.
Además, el sector no ha pasado por alto el auge de las starp up y spin off en el mundo sanitario, una tendencia “positiva”, según Erviti, para avanzar en la ciencia y generar economía. Sin embargo, la poca repercusión que tienen estas investigaciones para los pacientes y los ciudadanos, a pesar de contar con la financiación pública plantean una redimensión. El asesor del medicamento e investigación considera que el SNS invierte más de 20.000 millones de euros al año en medicamentos, “pero la investigación que tiene es muy pobre”. La solución, a su juicio, pasa por contar con una estructura de investigación por fondos que sean capaces de optimizar la inversión. En este contexto, remarcaron los expertos que es necesario potenciar la investigación clínica.
Investigación clínica vs básica
Para el presidente de la Comisión de Investigación de la Clínica Universidad de Navarra, Felipe Prosper, la investigación resulta esencial para mejorar la calidad de vida. Sin embargo, habría que priorizar las inversiones. “No se puede hablar de público-privado, la investigación es buena o mala”, aclaró, al tiempo que resolvió que tanto la básica, la clínica y la traslacional forman un continuo.
“La forma en hacer investigación está cambiando”, señaló Prosper, aludiendo a que el sector asiste a un cambio de paradigma donde lejos quedan ya los grupos reducidos o individuales de investigación, ahora “el investigador precisa de colaboración. No se puede hacer de manera aislada”.
García, por su parte, recordó que en ocasiones se yuxtapone la asistencia clínica a la actividad investigadora. En esta línea, animó a que la comunidad mantenga el compromiso por la innovación, ya que si algo caracteriza a Navarra es su gran capacidad.
Prosper valoró que no se están utilizando todos los recursos disponibles para el beneficio de los pacientes. “Como responsables tendríamos que ser capaces de trabajar juntos. Hay que utilizar todos los recursos, sean públicos o privados”. Para ello, el presidente de la Comisión de Investigación de la CUN subrayó la necesidad de ir de la mano de la industria farmacéutica, ya que “los fondos públicos no pueden asumir la investigación”.
El subdirector de Farmacia del Departamento de Salud, Antonio López, por su parte, está convencido de que el SNS tiene que ser capaz de hacer o “que otros hagan” la investigación que le interesa. Cuando se habla de investigación en salud, lo normal es poner el foco en la clásica. “Los ensayos clínicos en los grandes hospitales tienen un papel fundamental”, sin embargo, el médico tiene que ser capaz de asumir este papel. Existen, a día de hoy, una cantidad de datos y de información que puede ofrecer numerosos resultados, pero, los expertos lamentan que el sistema tiene dificultad de extraerla y sacar conclusiones. La investigación en resultados en salud es fundamental para la toma de decisiones. “Las líneas de trabajo y actuación tienen que ir en esa dirección”, concluyó López.







































