J. A. R. Ámsterdam | lunes, 24 de abril de 2017 h |

El arsenal terapéutico para combatir el virus de la hepatitis C ha vivido una importante revolución en los últimos años con la llegada de los antivirales de acción directa (AAD). Fármacos que alcanzan tasas de curación superiores al 90 por ciento, algo impensable hace unos años. Aun así, sigue habiendo margen para el desarrollo de nuevas terapias. En esta entrevista, Andrew Campbell, responsable sénior de Proyectos en AbbVie, explica cuál es la relevancia de glecaprevir/pibrentasvir, fármaco en desarrollo por esta compañía. Como se acaba de conocer en el Congreso Internacional del Hígado 2017 (Ámsterdam, 19-23 de abril), este fármaco ha logrado una respuesta virológica sostenida (SVR) del 99 por ciento en pacientes con hepatitis C crónica y cirrosis compensada (genotipos 1, 2, 4, 5 y 6) y del 95 por ciento tras ocho semanas en pacientes con genotipo 3 sin cirrosis y naïve al tratamiento.

(Lea la entrevista completa y toda la información sobre el Congreso Internacional del Hígado 2017 en la próxima edición de EG a partir del viernes 28).

Pregunta. ¿Cuál podría ser la posición en las guías de esta nueva terapia?

Respuesta. En nuestro programa de desarrollo clínico hemos incluido pacientes previamente tratados y pacientes naïve y no cirróticos, que, aunque depende del país, pueden suponer el 75-80 por ciento de los pacientes que son tratados cada año. Y se ha demostrado una elevada respuesta virológica sostenida (SVR) en todos los estudios. Creemos que glecaprevir/pibrentasvir podríar estar en primera línea terapéutica en pacientes naïve y no cirróticos.

P. ¿En qué tipo de pacientes ha recibido este fármaco la Evaluación Acelerada en la Unión Europea?

R. En aquellos con genotipo 3 y cirrosis subyacente, que es una población de pacientes muy relevantes en la Unión Europea.

P. ¿Cuál es la relevancia de que glecaprevir/pibrentasvir muestre eficacia en 8 semanas?

R. El programa de desarrollo clínico de esta terapia ha sido diseñado para investigar el camino más rápido para lograr una cura virológica en los pacientes. Esto es relevante para ellos porque están menos tiempos expuestos a un fármaco. El programa ha incluido a más de 2.300 pacientes, ocho ensayos clínicos y 27 países.

P. La gran eficacia de esta terapia y otras para los diferentes genotipos, ¿sitúa el foco la necesidad de identificar a más pacientes y facilitar el acceso a los tratamientos?

R. Sí, es necesario identificar a los pacientes si queremos acercarnos al reto marcado por la OMS, que es erradicar el virus de la hepatitis C en 2030. Y hay que tener en cuenta que el 80 por ciento de los pacientes son asintomáticos. Además, el 74 por ciento de los pacientes presentan manifestaciones extrahepáticas, ya sea en el riñón, sistema cardiovascular, metabolismo… Tratarlos cuanto antes reduce el riesgo de que surjan estas complicaciones.