La primera jornada del congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), que congrega en Madrid a 23.000 profesionales del campo de la oncología hasta el próximo 12 de septiembre, abrió sus puertas con avances destacados en cáncer de mama, gástrico y de ovario, entre otros. Así, en la primera rueda de prensa del encuentro se presentaron resultados del estudio fase III LORELEI en el que se evalúa el uso de Taselisib, de Roche más letrozol, en neoadyuvancia (antes de la cirugía) en cáncer de mama en estadio inicial positivo para receptores de estrógenos (ER) y HER2-negativo y que proporcionan una visión nueva del potencial efecto de la inhibición de la enzima PI3K en este tipo de tumor.
Así, tal y como aseguró la investigadora del estudio, Cristina Saura, del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona, “hemos sido capaces de detectar una reducción en el tamaño del tumor después de sólo 16 semanas de tratamiento, en comparación con los pacientes que recibieron letrozol más placebo”. Se trata del primer estudio aleatorizado que demuestra un aumento significativo en la tasa de respuesta objetiva (ORR) tras el tratamiento con un inhibidor selectivo PI3K en esta población de pacientes. El estudio demostró que la ORR fue mejor en los pacientes que recibieron taselisib en comparación con el placebo (50% versus 39.3%, odds ratio [OR] 1.55, 95% CI 1.00–2.38, P=0.049), pero no hubo diferencias significativas entre los grupos para pCR.
El fármaco inmuno oncológico Keytruda (pembrolizumab), de la compañía MSD, también ha presentado destacados avances en la primera jornada del encuentro internacional. De este modo, tal y como se desprende de los últimos resultados del ensayo KEYNOTE-059, pembrolizumab ha mostrado una tasa de respuesta prometedora en pacientes con cáncer gástrico metastásico pretratado. El estudio incluyó tres cohortes: El primero con 259 pacientes con cáncer gástrico metastásico que recibieron pembrolizumab solo, después del pretratamiento con dos o más líneas de quimioterapia; el segundo con 25 pacientes con cáncer gástrico metastásico recién diagnosticado que recibieron una combinación de pembrolizumab y quimioterapia; y el tercero con 31 pacientes con cáncer gástrico metastásico recién diagnosticado que recibieron pembrolizumab solo.
Después de un seguimiento medio de seis meses, los investigadores encontraron una tasa de respuesta objetiva global de 12 por ciento en el cohorte uno. Los pacientes que expresaron PD-L1 fueron más propensos a responder que los que no lo hicieron, con tasas de respuesta objetiva de 16 y 6 por ciento, respectivamente. “Los datos muestran que los tumores fueron lo suficientemente reducido para garantizar una respuesta, en particular en los pacientes con expresión PD-L1. La tasa de respuesta esperada en estos pacientes muy pre tratados era cercana a cero, por lo que los hallazgos son alentadores “, explicó Zev Wainberg, co-director del Programa de Oncología Gastrointestinal del hospital UCLA de Los Angeles.
Por otra parte, el ensayo en Fase II FLOT4 demuestra la superioridad de la terapia triplete con docetaxel (Taxotere), de Sanofi, en pacientes con cáncer gastroesofágico resecable. La supervivencia global a cinco años de esta patología es alrededor del 25 por ciento con cirugía, y se incrementa a 36 por ciento añadiendo un régimen perioperatorio de epirubicina, cisplatino y fluorouracilo infundido (ECF). De este modo, el estudio ha mostrado tasas de respuesta patológica alentadoras con docetaxel perioperatorio, oxaliplatino y fluorouracilo / leucovorina (FLOT). Así, FLOT fue superior a ECF para todos los criterios de valoración de eficacia, incluyendo las tasas de resección curativa, la supervivencia libre de progresión y la supervivencia global.
Por último, en cáncer de ovario se presentaron también avances sobre el fármaco Rubraca (rucaparib), de Clovis Oncology. De este modo, el estudio ARIEL3 muestra como la terapia de mantenimiento con Rucaparib aumenta la supervivencia libre de progresión en el cáncer de ovario recurrente mutante BRCA en un 77 por ciento.
“La mejora en la supervivencia libre de progresión fue mayor en el grupo BRCA mutado, que tuvo un aumento del 77 por ciento, pero se observó en los tres subgrupos que fueron evaluados”, aseguró el autor del estudio Jonathan Ledermann, profesor de Oncología Médica del UCL Cancer Institute de Londres. En los análisis exploratorios, los pacientes sin mutaciones BRCA se dividieron en aquellos con alta y baja LOH. Los pacientes con alta LOH tuvieron más mejoría en la supervivencia libre de progresión que aquellos con baja LOH.En Ambos, rucaparib fue estadísticamente significativamente mejor que el placebo.






































