El sector farmacéutico cerró la semana con un claro predominio de movimientos alcistas, prolongando el comportamiento de semanas anteriores. De los valores integrantes del Índice Global, 18 cerraron en positivo frente a 8 que lo hicieron con pérdidas. El mercado reaccionó positivamente ante el anuncio de la Administración Trump de sus medidas de recorte del gasto sanitario, que han sido valoradas por los analistas como ‘más suaves de lo esperado’. Los movimientos más destacados fueron, por el lado alcista, la subida de Almirall del 5,5 por ciento, mientras que, por el lado bajista, Rovi retrocedió un 3,2 por ciento.
El Índice Global acumula en el año una pérdida del 10,6 por ciento, comportamiento peor que el de la media del sector, y pérdida similar a la que presenta en la comparación interanual.
NovoNordisk repitió su precio de la semana anterior, manteniéndose por encima de las 300 coronas danesas (DKK), moviéndose en una zona intermedia de su rango de variación del último año. Hasta enero su perfil fue alcista, marcando su máximo del año, superando los 350 DKK. Tras marcar este récord comenzó a perder posiciones, cediendo gran parte de las ganancias acumuladas, si bien pronto consiguió estabilizarse, frenando este movimiento bajista. Actualmente cotiza un 13 por ciento por debajo de este máximo, mientras que en la comparación interanual muestra una ganancia del 10 por ciento, movimiento que contrasta con la pérdida del sector.
Otsuka cerró la semana con una ganancia del 1 por ciento que lo sitúa en 5.300 yenes, moviéndose en la franja superior de su rango de variación del último año. Marcó su máximo anual a finales de abril superando los 5.800 yenes mientras que el mínimo lo marcó en septiembre del pasado año por encima de los 4.300 yenes. En el acumulado de 2018 presenta una ganancia del 7 por ciento mientras que en la comparación interanual su ganancia se reduce al 5 por ciento, comparando con la media del sector. Analizando un periodo más amplio se puede observar la senda de crecimiento que viene dibujando desde 2013, que le ha permitido duplicar su capitalización bursátil en los últimos 5 años. Su perfil actual es claramente alcista, tendencia que podría mantener en el corto plazo.
Takeda, en cambio, cerró con pérdidas, retrocediendo un 1,7 por ciento, cotizando en 4.676 yenes, moviéndose en mínimos del año. Desde finales de enero viene perdiendo posiciones, pasando de cotizar por encima de los 6.600 yenes a caer a los niveles actuales, con una bajada en estos 5 meses del 30 por ciento que lo sitúa entre los valores con peor evolución del periodo. Analizando un periodo más amplio se puede observar la línea de crecimiento que dibujó entre mediados de 2016 y finales de 2017, momento en el que marcó su cotización más alta de los últimos años. Su senda actual es bajista aunque muestra signos de estabilización.
Astellas cerró con un ligero crecimiento, cotizando en 1.670 yenes, su nivel más alto del último año. Desde principios de 2018 viene ganando posiciones con una pendiente pronunciada y mantenida que podría prolongar en el corto plazo. Acumula en lo que va de año una ganancia del 16 por ciento y ligeramente superior en la comparación interanual, evolución que contrasta con el comportamiento del sector. Observando su trayectoria en los últimos años se puede apreciar un movimiento en forma de “U”, partiendo de un máximo en julio de 2015 por encima de los 2.000 yenes, y tras una senda bajista que se prolongó hasta mediados de 2017 cuando bajó a los 1.350 yenes. Inició una senda de recuperación en la que evoluciona actualmente.






































