Pocos medicamentos son tan reconocidos mundialmente como la Aspirina. El mítico fármaco de Bayer, que utilizan millones de personas para el tratamiento del dolor y, a dosis bajas, en la prevención de enfermedades cardiovasculares, acaba de cumplir 120 años.
Esta celebración coincide en España con la renovación del diseño de todos los envases de la marca. Un cambio de imagen que supone una muestra más de la apuesta de Aspirina por mantenerse al lado de sus consumidores y por evolucionar junto ellos para seguir siendo un medicamento indispensable en el botiquín de muchas familias.
“El dolor y las enfermedades cardiovasculares se encuentran entre los son los principales desafíos mundiales de salud que afectan a millones de vidas cada día”, ha comentado Maria Gloria Pueyo, responsable del departamento médico de la división Consumer Health de Bayer en España. “El ácido acetilsalicílico tiene un papel importante en estos dos ámbitos, dispone de numerosos estudios y evidencia científica y que avalan su eficacia”, y se ha ganado la confianza de médicos y pacientes a través de una larga trayectoria.
La historia de su éxito se inició en 1897 en los laboratorios de Bayer en Wuppertal (Alemania), cuando el químico Felix Hoffman consiguió sintetizar el ácido acetilsalicílico.
Dos años más tarde, Bayer inscribió este fármaco en el registro de marcas y patentes de Berlín. En un principio, se comercializó en polvo, pero un año más tarde ya estaba en el mercado con la forma del conocido comprimido.
El principio activo está incluido desde hace 30 años en la ‘lista de los medicamentos indispensables’ de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Incluso, llegó a participar en el primer viaje a la luna, en el que Neil Armstrong se llevó una caja de este analgésico al espacio a bordo del ‘Apollo 11’.
En concreto, el ácido acetilsalicílico tiene propiedades analgésicas, antipiréticas y antiinflamatorias. Además, a dosis bajas, ha demostrado ser eficaz en la prevención de enfermedades cardiovasculares.
Desde 2014, la planta de fabricación ubicada en La Felguera (Asturias), que este año cumple precisamente su 75 aniversario, es el único productor mundial de ácido acetilsalicílico de Bayer, el principio activo tanto de Aspirina como Adiro.
Estas instalaciones, que cuentan con más de 150 colaboradores, exportan este principio activo a otras plantas de la compañía en todo el mundo para la producción final de productos.






































