Encara, como todos, el último año de legislatura con la financiación y acceso a la innovación como principal reto. Y la consejera de Sanidad de Galicia, Rocío Mosquera, tiene las ideas muy claras al respecto. EG ha hablado con ella.
Pregunta. Se ha debatido mucho sobre la necesidad de establecer un fondo específico para los fármacos de la hepatitis C. ¿Qué opina?
R. En el Interterritorial estuvimos de acuerdo con el ministerio en que no era el momento de hablar un fondo, sino de definir una estrategia pero evidentemente hay que hablar de la financiación de la hepatitis C. Si tenemos un fármaco que abre una expectativa fantástica a los ciudadanos tenemos que garantizar que lo podemos pagar.
P. El Parlamento Gallego ha vivido un momento complicado por la hepatitis C ¿Qué medidas va a adoptar?
R. Seguimos estrictamente los acuerdos del Interterritorial. Esto no es un tema de una comunidad. Si en algún momento fue necesario tener una visión de Estado es en este. Todos los pacientes gallegos que cumplen los criterios recogidos y publicados por la Aemps tienen los fármacos disponibles siempre que se los prescriban sus médicos. En 2012 creamos una comisión que revisa de manera anónima todos los casos de prescripción que se producen. Esta comisión generó cierta polémica pero es la mejor garantía que tienen nuestros pacientes de que los criterios son los mismos independientemente del hospital y del clínico. Todas las solicitudes se están resolviendo en muy poco tiempo y se aceptan el 97 por ciento de las prescripciones.
P. Andalucía ha amagado con ir por su cuenta, como Cataluña, si el Plan no aparece ya. ¿Esperarán a la estrategia del ministerio?
R. La gran aportación del último CISNS fue que comunidades y ministerio nos pusimos de acuerdo en cosas básicas. Están entrando nuevos fármacos a un ritmo que no habíamos visto casi nunca y hay que ordenarlo, teniendo claras las evidencias y quiénes se van a beneficiar de cada terapia. Hay que dejar trabajar a los clínicos con sosiego y darles tiempo. Evidentemente a los pacientes más graves habrá que tratarlos sin esperar pero después hay que esperar a las conclusiones de los expertos.
P. La OMC criticó los precios “abusivos” de los fármacos contra la hepatitis C. ¿Está de acuerdo?
R. Es una de las cuestiones, no solo en España. Este es un problema que no hemos sabido o podido resolver en los países del primer mundo pero tendremos que hacerlo. Habrá que trabajar con la industria para poder introducir las innovaciones sin poner en riesgo la sostenibilidad del SNS.
P. Han entrado dos biosimilares de infliximab. ¿Qué política seguirá Galicia con estos medicamentos?
R. Ya hicimos una jornada con nuestros clínicos porque había bastante discrepancia. Igual que hemos apoyado la introducción de genéricos vamos a apoyar la introducción de los biosimilares. Creemos que son magníficos, como los de marca.
R. Galicia fue en 2014 una de las tres comunidades donde el gasto farmacéutico anual bajó. ¿A qué lo achaca?
R. De los 3.400 millones de euros de presupuesto sanitario, 1.000 todavía son de farmacia. Tenemos capacidad de mejora. Evidentemente en el gasto hospitalario está claro que es por la innovación pero en la farmacia de calle hay muchas medidas a tomar. Nuestro gasto por receta y por usuario sigue siendo de los más altos del SNS. El proyecto que mejor resultados está dando, porque no para ahorrar aunque se consiguen ahorros con él, es un proyecto de calidad es en polimedicados. También está yendo bien nuestro programa de hiperprescriptores, y los mecanismos puestos en marcha en materia de receta electrónica. Son todas medidas de eficiencia pero que mejoran la calidad de la prescripción. Eso nos lleva a que vayamos disminuyendo, muy poco a poco, el gasto.
P. En todo caso, el gasto farmacéutico creció en el SNS después de cuatro años. ¿Vincularlo al crecimiento del PIB es la mejor alternativa?
R. Es una política arriesgada. Yo siempre dije que la apoyaba, dependiendo de cómo se desarrollara y repercutiera en las comunidades autónomas. No nos haría mucha gracia que las que cumplimos el déficit y que más cosas hacemos para mejorar la eficiencia seamos perjudicadas. Todas las medidas serán bienvenidas, pero es cierto que hay más medidas que habría que controlar. Yo iría a fórmulas de techos de gasto, no por fármaco, sino por patología. De esta manera las propias compañías competirían entre sí para mejorar el tratamiento. Y después, riesgo compartido.
P. ¿Porqué el informe del Sergas concluyó que la no recogida de medicamentos prescritos no es consecuencia del copago por renta?
R. Hemos medido el número de cajas dispensadas y detectado que de cada 100 se recogen 83. La aportación no es determinante porque la diferencia entre los exentos y los no exentos es muy pequeña. En un caso recogen el 83 y en otro el 81,9 por ciento. Creemos que es más bien un tema de concienciación. Nuestra preocupación fundamental es la adherencia y es lo complicado de medir. ¿Por qué la gente recoge el fármaco y no se lo toma? Seguimos destruyendo más de 250 toneladas de fármacos en Sigre y eso no beneficia a nadie.
P. ¿Qué medidas concretas plantearía en torno a este asunto?
R. Sinceramente creo que la medida más efectiva es concienciar al paciente, ya no tanto para que recoja, sino para que se tome lo que se prescribe.
Habrá que trabajar con la industria para poder introducir las innovaciones sin poner en riesgo la sostenibilidad”
Vamos a apoyar la introducción de biosimilares igual que hemos apoyado la introducción de genéricos”
En farmacia hay medidas que tomar. Nuestro gasto por receta y por usuario sigue siendo de los más altos del SNS”






































