El CEO de GSK confía en que la compañía levante el vuelo gracias a su ‘pipeline’

Además, elogió la estructura investigadora basada en el estilo biotecnológico

| 2011-01-07T16:08:00+01:00 h |

Redacción

Madrid

El CEO de la farmacéutica británica GlaxoSmithKline (GSK), Andrew Witty, cree que “la industria se encuentra bajo una gran presión”, en referencia a los recortes de precio que se han implementado en los últimos meses. Pero además, no se olvidó del descenso en la productividad de la I+D de la industria farmacéutica, otra de las razones por las que las compañías dependen de los resultados. Así lo explicó a Forbes en una entrevista en la que analizó la actual situación del mercado farmacéutico a nivel mundial.

En este sentido, desde GSK ya han comenzado a variar su estrategia de negocio, en la que han tomado fuerza los países emergentes. Tanto es así, que la facturación procedente de los grandes países occidentales suponía en 2007 el 40 por ciento de las ventas totales de la farmacéutica británica. En la actualidad, este porcentaje ha descendido hasta el 23 por ciento, dejando paso al avance de la facturación de los países emergentes.

Además, el CEO de GSK aprovechó para recordar que desde la compañía tienen descartadas las grandes adquisiciones. Ante el crecimiento negativo que están teniendo algunos de los gigantes farmacéuticos a nivel mundial, Witty señaló que lo último que desea es incorporar a GSK “una línea de ventas descendente que pueda diluir nuestro perfil de crecimiento futuro”.

Estructura de I+D en GSK

Con este panorama, Andrew Witty confirmó que seguirán confiando en su estructura de investigación para ser los primeros en salir del precipicio de patentes. “La presión para producir es intensa”, prosiguió el CEO de GSK, por lo que la compañía mantendrá su estructura de 40 equipos de investigación basados en el estilo biotecnológico. Con ellos, la farmacéutica británica espera poder sacar al mercado alguna de las 18 moléculas que tienen en las últimas fases de desarrollo clínico en los próximos años. La mayoría están basadas en nuevas clases de medicamentos, por lo que podrían convertirse en importantes blockbusters en el futuro.