Tan sólo hace un lustro que los farmacéuticos celebran su día mundial. Parece poco tiempo para una profesión que se remonta a los mismos inicios de la historia. Poco podían imaginar los anónimos autores del Papiro Ebers en el antiguo Egipto, que sus anotaciones y jeroglíficos recogidos durante decenios sobre la preparación de remedios vegetales serían considerados precedentes de los medicamentos, y se convertirían en el primigenio origen de la farmacología actual.
Tampoco llegarían siquiera a plantearse Alcmeón de Crótona, Galeno, Pedanio Dioscórides Anazarbeo o Avicena que serían considerados los padres de la ciencia farmacéutica, como tampoco los frailes dominicos del siglo XIII de Santa María Novella en Florencia (Italia) sabían que serían los creadores de la primera farmacia de la historia. Este saber amasado a lo largo de siglos culmina en nuestros tiempos con la necesidad de dedicar un día al año a celebrar y a honrar la profesión.
Ese día fue el 25 de septiembre y la Federación Internacional Farmacéutica (FIP) se echó a la calle en Bélgica, Filipinas, Estados Unidos, Rusia… así en los 132 países donde está presente la institución. En España hubo actos organizados por la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (Sefac) y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF) en Zaragoza, Valencia, Murcia o Madrid. Bajo el lema de este año: ‘El farmacéutico, tu aliado en salud’, se trató de concienciar a la sociedad sobre el papel esencial que desempeñan en el sistema sanitario las farmacias y los profesionales farmacéuticos en todas sus dimensiones y funciones.
Y es que los más de 68.000 colegiados en España están más que acostumbrados a sensibilizar a la ciudadanía en campañas de movilización contra la violencia de género o en pos de los trasplantes de médula ósea. Si alguna fecha es propicia para sacar pecho es esta, en la que los tres millones de farmacéuticos que pueblan el planeta quieren dar a conocer a la sociedad el papel esencial que desempeñan como primera línea de atención sanitaria y pieza clave en los sistemas de salud.
El 25-S fue también el día de los farmacéuticos anónimos. De aquellos que silenciosamente preparan la medicación en cualquier hospital. De los que desde la industria investigan y desarrollan nuevos fármacos. De los colegiados de Cataluña, Valencia, Murcia, Extremadura y las islas que adelantan de su bolsillo las facturas de las recetas. De aquellos farmacéuticos en el mundo rural que estoicamente aguantan guardias interminables. De los profesionales griegos que aguardan la liberalización o de los de Washington que vacunan contra la neumonía. Incluso de los jóvenes que aún se forman o preparan el FIR. Este día es para todos ellos. ¡Felicidades!






































