El profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona, cardiólogo del Hospital Clínic de Barcelona, jefe de sección de Arritmias Pediátricas del Hospital Sant Joan de Déu y presidente de la Associació Barcelona Salut, Josep Brugada, dio el pistoletazo de salida a Infarma 2015 Barcelona. En la conferencia inaugural, que llevó por título, ‘El farmacéutico, una pieza necesaria. ¿Qué puede aportar en la prevención del riesgo cardiovascular?’, presentada por la directora del evento, Francisca Aranzana, y patrocinada por Teva, Brugada resaltó la importancia y el “papel clave” que juegan las oficinas de farmacias a la hora de prevenir y abordar problemas cardiovasculares, como el síndrome causante de la muerte súbita (Síndrome de Brugada), o el ictus.
A este respecto, resaltó que se está trabajando en un nuevo proyecto para identificar en las oficinas de farmacias los síntomas de la fibrilación auricular silente. ¿Cómo se haría esta identificación? Según precisó Brugada, a través de un Iphone desde las oficinas de farmacia se remitiría al cardiólogo el registro tomado al paciente para determinar si está padeciendo o no la fibrilación auricular silente. Se trata, tal y como aseguró, de una práctica que ya se ha puesto en marcha en Australia, donde, en las pruebas realizadas ern las oficinas de farmacia a un millar de pacientes se identificó a un centenar que presentaban fibrilación auricular silente (85 de llos lo sabían mientras que 15 no).
‘La farmacia: el corazón del barrio’
Asimismo, durante su conferencia Burgada insistió en la importancia de que se produzca una buena coordinación entre médico y farmacéutico, así como del consejo farmacéutico en aspectos relacionados con el riesgo cardiovascular. Y puso un ejemplo: la instalación de desfibriladores en las farmacias de Barcelona, gracias a los cuales se han conseguido salvar dos vidas.
La iniciativa, encuadrada dentro del proyecto ‘Barcelona, ciudad cardioprotegida’, impulsada bajo el lema ‘La farmacia: el corazón del barrio’ por la Associació Barcelona Salut, la Fundació Brugada y la Associació de Farmàcies de Barcelona (AFB), y que contó con la colaboración del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Barcelona, es un proyecto pionero que pone de manifiesto, tal y como incidió Burgada, muestra la importancia de las boticas a la hora de prevenir y abordar episodios cardiovasculares. “Cada vez más farmacia nos piden que les instalemos desfibriladores”, afirmó Burgada.






































