| viernes, 23 de enero de 2015 h |

Teva celebra su X aniversario con la tranquilidad y la fuerza que otorga el trabajo constante. Sin prisa pero sin pausa, ha ido cosechando hitos que han estructurado una posición firme y de liderazgo. Pero el gran mérito de Teva ha sido su evolución exponencial, una transformación de David en Goliat de la que España se beneficia, tanto a nivel sanitario como industrial. Hoy, hablar de Teva en España obliga a dirigir la mirada hacia Zaragoza (banco de pruebas por excelencia del país), donde la compañía israelí ha levantado un faro innovador que alumbra todo Aragón. 2.000 m2 de extensión total de sus instalaciones, 4.000 millones de dosis de capacidad productiva anual y 70 millones de unidades anuales de producto terminado son algunas de sus credenciales.

El aterrizaje de la multinacional en España fue tímido. Las primeras probetas de la actual planta de Zaragoza las levantaron en 2004 entre seis trabajadores con esfuerzo y dedicación. Los cimientos fueron sólidos y permitieron que en tan solo un año el proyecto creciera exponencialmente. Fueron 365 días en los que surgió la línea de Farmacia y se amplió la plantilla hasta los 60 empleados. Eran años de boom económico, sí, pero bien entendido desde una apuesta por la innovación olvidando el ladrillo. El resultado, obvio, es que lejos de desmoronarse con el estallido de la burbuja, se ha mantenido firme y sumando más éxitos en su decenio de historia en España.

En 2006 llega uno de los hitos más diferenciadores de Teva: la línea hospitalaria. Su romance con la sanidad más innovadora la convirtió en la única compañía híbrida, alternando genéricos y fármacos innovadores. Tan solo un año después ya contaba en total con 66 moléculas en el mercado y 500 empleados. Una auténtica torre de Babel de conocimiento e innovación.

Llegó entonces la crisis a España y gran parte de Europa. Mientras la destrucción de empleo se indigestaba con millones de personas, Teva consiguió algo más que capear el temporal. En 2010, la compañía se consolidó como el laboratorio número uno a nivel mundial en el mercado de genéricos y en España alcanzó los 650 empleados, 150 más que en 2007. La ambición sanitaria de la compañía ha sido el principal motor y prueba de ello fue una nueva apuesta en un entorno donde casi todas las empresas optaban por lavar y guardar la ropa. Fue en 2011 cuando se reforzó la línea hospitalaria y se abrió la puerta al mercado de la anticoncepción, consolidando la línea de Salud de la Mujer.

Dos años después, España fue elegida por Teva para implementar el centro de excelencia para planificación de ventas y operaciones para Europa y mercados emergentes. Pero la compañía aún reservaba un plato fuerte para su décimo aniversario. Fue en 2014 cuando se creó la Unidad de Respiratorio, un nuevo peldaño que augura grandes recompensas tanto a la compañía como a los pacientes.