Redacción Madrid | viernes, 09 de noviembre de 2012 h |

Todas las actuaciones profesionales que se lleven a cabo en una oficina de farmacia, sea cual sea el área terapéutica objeto de las mismas, deben caracterizarse por la calidad del servicio prestado. Pero si existe un campo en el que se debe llevar a la máxima esta premisa y alcanzar niveles de excelencia en la Atención Farmacéutica (AF), esa no es otra que la nutrición infantil, por la especial debilidad de este colectivo. Una consideración que también ha sido tenida en cuenta en la iniciativa ExcelFarma, promovida por El Global y la Fundación de Ciencias del Medicamento y Productos Sanitarios (Fundamed), con la que se reconocerá a aquellas boticas que ofrezcan la mejor calidad y excelencia en la Atención Farmacéutica en diversas áreas, entre ellas la nutrición infantil.

Según recuerdan los expertos, diferentes estudios han demostrado cómo la alimentación infantil puede tener una gran repercusión en el desarrollo tanto físico como intelectual del niño, además de tener una importante influencia en el posterior desarrollo de enfermedades en la etapa adulta. Ello obliga, por tanto, a extremar sus cuidados desde el principio y, de forma paralela, a que los profesionales sanitarios (como los farmacéuticos) atiendan a este nuevo concepto de nutrición infantil. Un cambio que ha sabido entender el colectivo farmacéutico ya que “hemos pasado de satisfacer únicamente las necesidades energéticas a conocer sus efectos sobre la salud”, indica Ana Sierra, vocal de Alimentación del Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cacof) y del COF de Córdoba, que a su vez ejerce en una oficina de farmacia en esta provincia andaluza.

Responder a la confianza

La búsqueda de la excelencia por parte del farmacéutico en la Atención Farmacéutica en nutrición infantil no solo reforzará su papel sanitario sino que se revela como la mejor forma para responder a la confianza que los padres depositan en este profesional. Y es que, en la actualidad, casi un 20 por ciento de las consultas que se reciben diariamente en oficinas de farmacia están relacionadas con la alimentación infantil.

Uno de los puntos en los que el farmacéutico más puede contribuir a la salud del niño es el asesoramiento, adaptado a sus características, en productos de alimentación infantil, siendo las leches de continuación, cereales y tarritos los más demandados en estos establecimientos.

No conviene olvidar que si los padres denotan un tratamiento personalizado junto a la dispensación de estos productos se favorecerá su fidelización como cliente hacia el canal farmacia. Esta fidelización es si cabe más importante en una época en la que las grandes superficies están apostando con mayor fuerza por el mercado de la alimentación infantil y que supone, por tanto, una competencia directa para las oficinas de farmacia.

En consecuencia, la fidelización ayudará a incrementar la delicada facturación de las farmacias, por lo que la excelencia en la prestación de servicios relacionados con la nutrición infantil es sinónimo de rentabilidad.