El paso de Ana Mato por el Ministerio de Sanidad no parece que vaya a ser cariñosamente recordado por casi nadie en el sector. Si bien es cierto que tuvo que lidiar con los peores años de la crisis, también es verdad que dejó sin solucionar muchos de los problemas que a contrarreloj se han solucionado y se están intentando solucionar ahora con una clara voluntad política. Pese al esfuerzo de Alfonso Alonso y Rubén Moreno, parece que se podrían quedar encima de la mesa cuestiones importantes, consensuadas y esperadas por y para el sector sanitario.
Sobre las enmiendas poco más que añadir al completo análisis que realizamos tanto en la sección de Política como en las páginas de opinión. Simplemente recalcar que el sector se merece un cierto alivio, un gesto. El empeño del ministro por sacar adelante en particular la enmienda que elimina el límite en los descuentos a farmacia, es una garantía. Lo malo es el empeño de Hacienda en torpedear la medida para sacar tajada. En este habitual pulso Hacienda-Sanidad que estamos viviendo, debería primar la aprobación de una medida que ha conseguido poner de acuerdo al sector.
Respecto a la imposibilidad de aprobar el Real Decreto de Precios anunciada a EG por parte del ministro, en parte podríamos considerarlo como algo positivo, tanto en cuanto el borrador hecho público no respondía a las expectativas del sector. Podría ser un buen punto de partida de cara a trabajarlo en la próxima legislatura y consensuar un texto que sea justo con todos y que asegure el desarrollo de la industria y, sobre todo, que las innovaciones lleguen a los pacientes sin que dependan en exceso de criterios economicistas, incorporando los resultados en salud y su utilidad terapéutica de una manera objetiva y transparente.
Qué lástima de tiempo perdido, con lo bien que vendría ahora no haber perdido el tiempo.
Pese a la voluntad de sacarlos adelante, se van a quedar encima de la mesa, temas claves para
el sector
@Antonionietos






































