francisco rosa Madrid | viernes, 12 de abril de 2013 h |

Pregunta. Iniciemos un viaje. ¿Qué valoración haces de este año a los mandos de la comunicación de Bayer?

Respuesta. Muchos viajes se acaban convirtiendo en un auténtico reto personal, y es justo eso lo que he sentido al asumir esta nueva responsabilidad. El balance que hago es muy positivo, estoy muy satisfecha a nivel personal y a nivel de equipo.

P. ¿Te gustaría que este fuera el último trayecto?

R. ¿Estar aquí para siempre? Si sigo disfrutando como hasta ahora, si veo que sigo teniendo ilusión y margen para cambiar las cosas, ¿por qué no?

P. ¿Te viste enseguida capacitada para llevar el timón o tuviste dudas dado el oleaje?

R. Yo me siento preparada para afrontar cualquier situación. Además, tengo la suerte de que me acompaña una excelente tripulación.

P. Porque si a algo se parece esta experiencia es a un viaje en barco. El sector está en continuo movimiento, ¿no es así?

R. Cambios los va a haber siempre. Es verdad que el sector navega por aguas revueltas, pero en Bayer tenemos un barco potente y fiable, con 150 años de historia. Además, la diversificación de nuestro negocio ayuda a capear mejor el temporal.

P. ¿Y cómo haces para no marearte? ¿Algún remedio casero?

R. El remedio para esto es muy simple: una buena organización.

P. ¿Qué tal la Aspirina? Dicen que sirve para todo.

R. Es el buque insignia de la compañía. Siempre ayuda.

P. Con Aspirina o sin ella, habría que pedirle a Ana Mato ‘Poseidón’ que mantenga en calma las aguas y que fije ese marco estable que tanto pide la industria, ¿no?

R. Esto es como los viajes: hay que planificarlos bien. El desarrollo de un fármaco puede llevar más de 10 años. Para embarcarte en un proyecto como ese necesitas conocer el marco en el que te vas a mover.

P. En caso de que las autoridades no respondan, ¿se puede hablar de que el sector corre peligro de naufragio en España?

R. Las necesidades de medicamentos siempre van a existir, y las compañías van a hacer un esfuerzo para que se reconozca el valor de la innovación. La sociedad y los estados no pueden vivir de espaldas a la innovación. Estamos seguros de que al final ese reconocimiento va a llegar.

P. Una de las consecuencias es que muchos laboratorios se han visto obligados a descubrir las Américas, ¿no es así?

R. Independientemente de la coyuntura, todas las compañías van a tratar siempre de extender sus productos por todo el mundo.

P. Lo que está claro es que la industria necesita ya un medio de transporte más cómodo, ¿no?

R. Sí, pero eso no va a pasar hasta que se realice un replanteamiento del propio sistema sanitario y hagamos aflorar las ineficiencias.

P. ¿Ves factible un nuevo despegue del sector en España o estamos ante un viaje de no retorno?

R. Sí, ese nuevo despegue llegará cuando las autoridades valoren adecuadamente la innovación.

El gusto de Carlota Gómez (Sabadell, 1982) por los viajes no es nuevo, ni se ha derivado de los continuos vuelos Barcelona-Düsseldorf a los que le obliga su cargo. Con 18 años se montó en un avión destino Londres. Se fue allí a trabajar y reforzar su inglés. También a conocer nuevos sonidos, ya que es “una apasionada de la música”. Su último viaje fue a Perú, el verano pasado. Le impresionó mucho el Machu Pichu, como no podía ser de otra manera. Pero tuvo una experiencia exótica que le marcó: pasó unos días en islas flotantes, “en las que los autóctonos viven sin agua corriente y desde donde salen a pescar todas las mañanas”, recuerda.