Existe una corriente de opinión que califica a los políticos como “casta de supervivientes”. De darla por válida, en la zona superior de esta hipotética clasificación, es decir, en la de aquellos que se llevarían el gato al agua si les metiesen a concursar en una isla desierta, estaría sin duda Rubén Moreno, el encargado de ocupar el puesto de Manuel Cervera en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados. El suyo es uno de esos nombres que no dejan a nadie indiferente, y que pone al rojo vivo las hemerotecas de algunos periódicos.
Doctor en Medicina, el currículum de este ‘superviviente’ es un ejemplo de retorno científico. Trabajó en Estados Unidos como investigador en el Instituto de Investigación Genómica, en el Centro Médico de la Universidad de Kansas y en los Institutos Nacionales de la Salud. Ya en España, fue director general del Servicio Valenciano de Salud, subsecretario de Sanidad de la Generalitat Valenciana; presidente del Insalud… Una trayectoria que ha conseguido mantenerse limpia pese a varios intentos de manchar su expediente.
La primera operación de limpieza ocurrió en 2002, cuando la entonces ministra de Sanidad, Celia Villalobos, lo sacó de Valencia para nombrarlo secretario general de Gestión y Cooperación Sanitaria en el ministerio. El estallido del ‘caso Fabra’ le tocó como imputado, acusado de acelerar los trámites desde el ministerio para la concesión de pesticidas a un empresario cercano a Fabra. La acusación no llegó lejos y fue exculpado.
Abandonó la gestión sanitaria durante dos años, hasta que fue rescatado por el Gobierno valenciano para tomar las riendas de su instituto estrella en materia de investigación: el Centro Príncipe Felipe. Allí estuvo hasta 2011, justo después del ERE que se llevó por delante a la mitad de la plantilla. De nuevo fue acusado, esta vez de mobbing, y de nuevo fue exculpado por un tribunal.
Pero no ha habido para él presunción de inocencia, a pesar de haber salido indemne de dos cuestiones judiciales. Cuando el PP le incluyó en las listas al Congreso en las generales del 20-N, Compromis le metió en una lista de presuntos ‘enchufados’. Pero Moreno nunca ha perdido el apoyo de su partido. Tras recibir su acta como diputado nacional fue nombrado portavoz de la Comisión Mixta de la UE, donde no fue ajeno a los asuntos sanitarios. Su ascenso en la Comisión de Sanidad, donde hasta ahora ejercía como vocal, supone el nuevo resurgimiento de este ave fénix que, pese a todo, sigue haciedo valer su experiencia en el mundo sanitario desde una vertiente asistencial como de gestión, tanto a nivel autonómico como central.






































