josé c. rodríguez
Madrid
La compañía alemana Stada ha dado un paso al frente en el mercado de los medicamentos publicitarios en nuestro país al lanzar al mercado su primer OTC, Ladival, una crema solar que protege contra los rayos infrarrojos (IR) del Sol. A este respecto, Laura Ríos, jefa de producto de Stada, afirmó que “se trata de una auténtica innovación, ya que llega hasta las capas más internas de la piel”.
Unas manifestaciones realizadas durante la presentación del estudio, “Fotoprotección IR-A: ¿es necesaria? ¿Es posible?”, un acto celebrado el pasado 9 de febrero en Madrid. En él, el director del Environmental Health Research Institute de la Universidad de Düsseldorf, Jean Kruttmann, presentó esta investigación acerca de los efectos que los IR tienen sobre la piel y afirmó que éstos son los grandes olvidados a la hora de protegerse ante la radiación que llega del sol.
Una defensa más que necesaria si se tiene en cuenta que su longitud de onda le permite llegar hasta las capas más internas de la piel. “Es necesario protegerse de los rayos infrarrojos del sol”, reiteró Kruttmann, ya que los IR-A actúan sobre la subcutis y acaban con el colágeno, la molécula proteica responsable de la elasticidad.
La presencia de colágeno permite el equilibrio entre las enzimas TIMP-1 y MMP-1. “Los IR-A destruyen los fibroblastos, impidiendo que se cree colágeno y acabando con el equilibrio enzimático, lo que provoca un envejecimiento prematuro de la piel”, explicó Kruttmann. A este respecto, el director del Environmental Health Research Institute de la Universidad de Düsseldorf apuntó que las líneas de investigación en las que trabajará su equipo se centrarán en hallar si existe una relación entre los IR y el cáncer de piel.
Nuevos protectores solares
Los filtros solares que están disponibles en el mercado protegen contra los rayos UV, causantes de cáncer de piel. Sin embargo, ahora Stada ha puesto su énfasis, con la salida al mercado español de Ladival, en los IR-A. Y es que, según Ríos, este nuevo producto frena los efectos que la IR-A tiene sobre los fibroblastos y detiene el fotoenvejecimiento.
Por su parte, Kruttmann afirmó que “estamos ante una nueva generación de protectores solares, con agentes activos que no se limitan a quedarse en la epidermis y actuar de barrera”, por lo que pasan a ser una “segunda barrera, que mejora la primera línea de defensa”.






































