alberto cornejo Logroño | viernes, 31 de mayo de 2013 h |

La Consejería de Salud de La Rioja anunciaba la semana pasada su intención de revisar el modelo regional de suministro de medicamentos a centros sociosanitarios, una función que asumían sus boticas y que ahora pasaría a ser responsabilidad de los servicios de Farmacia de los hospitales regionales. La Rioja es la última en apuntarse a esta ‘moda’ que en los últimos años han adoptando la mayoría de comunidades autonómicas, abandonando así un reducto grupo en el que ya solo permanecen País Vasco, Canarias y Andalucía, las únicas que aún confían el servicio a sus boticas.

Un mismo objetivo persiguen las decisiones como la tomada ahora por la consejería riojana: reducir el gasto farmacéutico. Quizá ‘maquillarlo’ con el paso de esta partida al gasto hospitalario, mucho más opaco. En el delicado contexto económico actual, los colegios farmacéuticos saben que poco o nada pueden hacer para revertir estas intenciones de ahorro y centran sus objetivos en negociar “excepciones” que permitan a determinadas farmacias, en especial rurales, mantener este servicio. Así se intentará en La Rioja, según confirmó a EG José Javier Vázquez, presidente del colegio riojano, y así se ha conseguido en Madrid, el ejemplo precedente en esta decisión.

Finalmente, la Consejería de Sanidad de Madrid ha aceptado que determinadas residencias, públicas o privadas, ubicadas en zonas concretas y en torno a 150 camas continúen siendo suministradas por las oficinas de farmacia “ya que los ingresos principales de éstas provienen de la atención a estos centros”, recordó el presidente colegial, Alberto García Romero, tras confirmarse este acuerdo. Ahora, el colegio de Madrid trabaja en la elaboración de un mapa con las boticas que se beneficiarán de esta excepción, según criterios de proximidad, facturación, residentes del centro y servicios adicionales (como el seguimiento farmacoterapéutico) a desarrollar por la botica.

Movimientos semejantes se harán también en La Rioja. Vázquez adelantó que, tras conocerse las intenciones de su consejería, el objetivo ahora es “intentar negociar un modelo mixto para, al menos, conservar el abastecimiento a los centros de índole privada o algunas excepciones por proximidad entre residencia y botica”. Por el momento, la farmacia riojana se ha encontrado con la receptividad de su Administración. “Nos han confirmado que la decisión quedará en stand by para hablar primero con nosotros”, confirmó.

Pérdida progresiva

La retirada a las farmacias de este servicio puede considerarse un fenómeno ‘nuevo’, paralelo al desarrollo en los últimos años de las compras centralizadas autonómicas, pero sí en constante auge. Y es que el goteo de boticas que han ido perdiendo estas funciones es incesante, siendo ya las farmacias de País Vasco, Canarias y Andalucía las que pueden todavía mantienen “en exclusiva” este abastecimiento. En algunas otras, como mal menor, existen modelos mixtos por el que farmacias y hospitales se reparten dicha labor.

Por ejemplo, en País Vasco se mantiene íntegro este servicio “gracias al buen entendimiento entre la consejería y los colegios farmacéuticos”, confirma Ricardo López-Lanchares, vocal de Oficina de Farmacia del COF de Guipúzcoa. Un entendimiento con el que ambas partes ganan. Las boticas mantienen el servicio pero realizan un descuento del 5 por ciento a su Administración en la facturación de fármacos dispensados en residencias públicas, además de ofrecer servicios adicionales para mejorar la adherencia terapéutica en estos centros.