El balance semestral del Plan de Sostenibilidad es positivo, según el consejero de Sanidad de Madrid, Javier Fernández Lasquetty, pese a que dos de sus medidas fundamentales siguen en el Tribunal Constitucional. Con estos ahorros en juego, la Comunidad de Madrid sigue confiando en una reforma del sistema de financiación basada en criterios poblacionales “reales”.
Pregunta. ¿Qué balance hace de los seis meses desde que presentó el Plan de Sostenibilidad?
Respuesta. Estamos consiguiendo que en el año más duro de la crisis más difícil de la historia contemporánea de España podamos mantener un sistema sanitario público de máxima calidad, gratuito y financiado con impuestos y que gracias a las medidas estamos logrando mantener ese nivel de calidad pero con menos recursos.
P. Madrid tiene en el Tribunal Constitucional el euro por receta y la externalización. ¿Se está judicializando la Sanidad?
R. Es una muestra de la incapacidad, particularmente de los partidos de izquierda y los sindicatos, de aceptar que estamos en una situación extraordinariamente comprometida en la que no se puede seguir haciendo lo de toda la vida, porque nos quedaríamos sin SNS. Es lógico que todas las comunidades y el ministerio estemos adoptando medidas para mantener un sistema sanitario público pero sin gastar lo mismo.
P. Pero el recurso al euro por receta viene del Gobierno…
R. Creemos que tenemos toda la justificación competencial y constitucional. En los 22 días que el euro por receta estuvo vigente sirvió a los madrileños para ahorrar 4,5 millones de euros. Eso son 70 millones anuales. Se produjeron los mayores descensos en analgésicos o antiinflamatorios, el tipo de medicamentos que el paciente toma porque el médico se lo ha indicado, aunque lo lógico es que antes de ir a comprarlo mire en su casa para ver si lo tiene de otra vez.
P. ¿Explicaría eso que haya paciente que no retiren los medicamentos prescritos en la farmacia?
R. Siempre ha habido un porcentaje de pacientes que no retira los medicamentos de la farmacia. No tengo la impresión de que se trate de un número mayor ahora.
P. ¿Ha registrado Madrid alguna denuncia sobre pacientes que estén dejando de tomar su medicación por el copago?
R. No hemos detectado nada. Ni por parte de asociaciones de pacientes ni de médicos. Creo que la reforma del sistema de aportación que hizo la ministra Ana Mato era muy necesaria. Está funcionando bien. Una parte de los españoles no la recibió con entusiasmo pero comprende que era lógico. Cuando se aprobó ese decreto ley se dijeron cosas tremendas por parte de la oposición y de los sindicatos, que iba a provocar muertes y que las urgencias se iban a colapsar. Las urgencias están igual que el año anterior, pero nadie ahora viene a pedir perdón y a decir que se equivocó.
P. Usted ha vinculado la externalización de los hospitales a un sistema de financiación “injusto” que solo en 2013 ha hecho que Madrid deje de recibir mil millones de euros. ¿Es necesario volver a un sistema de financiación finalista para Sanidad?
R. Madrid lleva abogando por cambiar el modelo desde que José Luis Rodríguez Zapatero estableció este sistema en 2009 para favorecer a Cataluña y a Andalucía. Ya en aquel momento dijimos que este sistema de financiación era equivocado y que castigaba a Madrid, a Valencia, a Castilla León y a Galicia, y estamos trabajando para que este cambie. La financiación finalista podría ser una fórmula, pero no nos equivoquemos. Durante los años que hubo una financiación finalista en los 90 también había insuficiencia presupuestaria y también hubo que hacer lavado de deuda sanitaria. Necesitamos un sistema basado en criterios que reflejen la realidad. En Madrid, a efectos sanitarios, el sistema de financiación computa cómo si hubiera 600.000 madrileños menos.
P. El Consejo Interterritorial abrió la posibilidad de que las comunidades presentaran propuestas para los nuevos tramos del copago, ¿lo ha hecho Madrid?
R. Se hizo una reflexión. Compartimos esa reflexión con el ministerio y queremos avanzar el mayor número de comunidades juntas en esa reflexión.
P. Andalucía, Castilla-La Mancha o la Comunidad Valenciana han avanzado en la elaboración de alternativas terapéuticas equivalentes. ¿Es un camino que podría seguir la Comunidad de Madrid?
R. No estamos trabajando en ello pero me parece respetable todo lo que una comunidad hace para ajustar sus gastos a los recursos de los que dispone.
Pregunta. Consejería y colegio trabajan en un ‘catálogo de servicios’ a ofertar por las farmacias. ¿Favorecerá el avance profesional y económico del farmacéutico?
Respuesta. Es una iniciativa atinada del colegio. Trabaja en unas ideas sobre desarrollo profesional y cartera de servicios de farmacia que creo que van en la buena dirección y cuando llegue el momento lo veremos juntos, siempre entendiendo que se tratará de algo libremente ofrecido por las farmacias que así lo quieran y libremente aceptado por los ciudadanos, y no como algo que incorporemos a una cartera de servicios del sistema sanitario madrileño, no tendría sentido.
P. ¿Se maneja ya algún tipo de catálogo?
R. Sé que el colegio está trabajando en ello. Pero no tengo un elenco de medidas.
P. ¿Cómo será la dispensación directa en residencias de ancianos, dirigida desde los servicios de farmacia hospitalarios?
R. Es una cuestión que estamos hablando con el colegio. Tenemos que ajustarnos a la ley, y la ley dice que tiene que ser mediante un Servicio de Farmacia Hospitalaria. Estamos trabajando junto a la consejería de Asuntos Sociales y ya hemos tenido alguna experiencia piloto en alguna de las grandes residencias de la Comunidad de Madrid. Cuando valoremos ese prueba piloto haremos una propuesta, pero lo estamos hablando directamente con el colegio.






































