El presidente de Farmaindustria, Antoni Esteve, se muestra satisfecho de la evolución que ha mostrado el sector durante los últimos años, llegando a ser referente en exportaciones, producción o inversión en I+D. Transparencia, adherencia, vinculación del gasto al PIB y lucha contra la falsificación de medicamentos son los principales retos que está abordando su patronal.
Pregunta. En unas semanas la industria afronta el reto de la transparencia, ¿Cómo se está preparando para establecer este nuevo modelo?, ¿espera que la sociedad entienda este reto?
Respuesta. Estamos ya en la fase final de puesta en marcha. El plazo previsto para la publicación es del 20 al 30, pero se valora hacerlo en la semana del 27. Hemos cumplido todos los plazos satisfactoriamente y todo quedó aprobado por nuestra Asamblea. Nos sentimos muy contentos porque hay consenso total y no hemos tenido ni un solo asociado que haya cuestionado la bondad de esta iniciativa y la voluntad de que este nuevo código sea una demostración de nuestro deseo de formar parte de este sistema. Nos adelantamos a toda Europa a la hora de promover la implementación de este nuevo Código de Buenas Prácticas dentro del contexto Efpia y nos enorgullece que desde España lideremos un tema tan relevante.
P. ¿Cómo espera que la sociedad interprete estos datos?
R. El tener un sector que asume una responsabilidad de esta envergadura para garantizar el mejor acceso a medicamentos para todos los pacientes españoles es algo que debe enorgullecer al ciudadano. Pienso que es una demostración de madurez de este sistema. Me gustaría que otros sectores pudieran observar y tal vez imitar este modelo. Hay sectores importantes que también tienen un papel destacable y convendría invitarles a hacer un esfuerzo en esta materia, que busca generar confianza y buenas expectativas en actividades que son importantes para el ciudadano.
P. ¿Y cómo lo han aceptando los profesionales sanitarios?
R. La relación ha sido fantástica. Hemos tenido muy buena receptividad por parte de los colectivos representativos de los profesionales sanitarios. Ha sido una respuesta unánime y muy favorable; sin excepciones.
P. Otro de los grandes proyectos en los que trabaja la patronal es el de la Adherencia. ¿En qué punto se encuentra y con qué organismos están trabajando?
R. Efectivamente es otro de los grandes proyectos que impulsamos desde Farmaindustria y es muy relevante. Estamos obligados a responder a esta problemática que afecta tanto a nivel de impacto económico como sanitario. Nos dimos cuenta de que para estructurar un plan que pueda combatir la falta de adherencia había que identificar a todos los protagonistas en la cadena de valor. La suerte que hemos tenido es que hemos sido capaces de reunir a más de 20 asociaciones y colectivos para diseñar este plan, que ya está concretado y es muy potente. Hemos dado a conocer a la administración sanitaria este proyecto y está previsto que tengamos una reunión de presentación formal en las próximas semanas. A partir de ahora el protagonismo dejará de ser de Farmaindustria y pasará a ser el Plan de Adherencia del Sistema. Una vez que tengamos en marcha el proyecto nos gustaría exportarlo y que se convierta en un referente en toda Europa.
P. ¿Qué medidas concretas incluirá esta iniciativa?
R. Es de una complejidad enorme porque los factores causales de la falta de adherencia son muy diversos y este modelo intenta dar respuesta a cada uno de estos factores. Hemos construido un plan de actuación con distintos pilares: uno con implicaciones basadas en hacer un seguimiento de la prescripción médica, otro con un ámbito más formativo y educativo y un tercero con un ámbito más colaborativo entre profesionales. Es una propuesta muy multidisciplinar y diversa.
P. ¿Y de qué manera participa la clase política en este plan?
R. Hemos sido muy cautos a la hora de implicar a las autoridades sanitarias. Nuesto objetivo era enseñar el plan ya diseñado. Ha tenido una acogida muy buena.
P. Uno de los debates abiertos en el sector es el de la vuelta de los DH a las farmacias, ¿Cual es la postura de Farmaindustria al respecto?
R. Los farmacéuticos creen que la dispensación en la oficina de farmacia es parte de su responsabilidad de asistir al paciente, lo cual me parece muy correcto. Si se demuestra que el paciente está mejor atendido y que esos fármacos deben ser dispensados desde la farmacia, nosotros lo apoyamos. El interés del paciente debe ponerse siempre por delante.
P. En noviembre firmaron el protocolo que vincula el gasto farmacéutico a la evolución del PIB, ¿Cómo se está materializando este protocolo?
R. Es un hito histórico del sector farmacéutico y de la administración a la hora de establecer un marco colaborativo para salvaguardar los intereses de ambas partes. Va por muy buen camino. No nos ayuda que tengamos un gobierno en funciones pero las voluntades se mantienen intactas. Tanto por parte del Gobierno, como por Farmaindustria entendemos que es un acuerdo muy positivo para ambas partes. Garantiza que los ciudadanos puedan tener acceso a las innovaciones bajo un estricto control de los presupuestos en materia de gasto farmacéutico y de acuerdo al crecimiento del PIB y, además, nos permite planificar económicamente nuestra actividad de tal manera que tenemos la tranquilidad de que podremos adoptar medidas que permitan resolver las posibles desviaciones.
P. No obstante, hay comunidades autónomas que aún no se han adherido al protocolo, ¿no?
R. Entiendo que hay razones políticas que invitan a tener un cierto grado de escepticismo entre las comunidades autónomas y la administración central, no por validar el contenido del protocolo. No hay nadie que lo cuestione o lo ponga en duda y eso que hemos hablado con administraciones de todos los colores políticos. Una cosa son las bondades del protocolo y otra la predisposición que tienen las administraciones de acordar adherencia o no al protocolo con el gobierno central. Esto ya son razones que se van más allá de la valoración en si misma de este protocolo.
P. En el caso de que la industria tenga que hacer aportaciones económicas, ¿Cómo se establecerá el mecanismo?
R. De momento el gasto farmacéutico está evolucionando de acuerdo a lo previsto y no existen desviaciones. Casi estamos más preocupados en entender cómo el Gobierno nos va a compensar al sector en caso de que el crecimiento quede por debajo del PIB. Me gusta más pensar en estos términos.
P. Pero todos los partidos políticos abogan por su derogación.
R. El protocolo no entiende de colores políticos. Es un protocolo eminentemente técnico que da respuesta a unas necesidades. Somos un sector de alto interés para el país en términos de producción, inversión en I+D, empleabilidad y exportación y lo que nos proponemos con este pacto es poder seguir creciendo en estos términos en las mejores condiciones posibles. El día que la oposición se siente a gobernar estoy convencido de que van a respaldar este acuerdo porque es un win -win.
P. Sanidad lleva meses trabajando en un proyecto para medir la innovación. Agustín Rivero asegura que en el piloto realizado el 50 por ciento de los fármacos aprobados en la pasada legislatura son innovadores, ¿Cómo valora estos datos?
R. El 50 por ciento es una cifra muy relevante. Para reconocer que la mitad han aportado verdadera innovación hay que saber lo que es la investigación de nuevos fármacos en cuanto a la complejidad que supone y los riesgos que se asumen. Es imposible conocer las bondades de un nuevo producto hasta que llega al mercado y se expone al uso cotidiano, con los condicionantes que tiene la atención sanitaria. El 50 por ciento de éxito es una forma muy sana de reconocer el esfuerzo que se hace en I+D, pero para conseguirlo hay que dar entrada a estos fármacos.
P. Realmente este mecanismo se plantea como una primera barrera de entrada, como un sistema que determina lo que es innovador y lo que no.
R. Con todos los sistemas regulatorios internacionales existentes poner puntuación desde una perspectiva sujeta a determinaciones subjetivas teóricas es muy arriesgado. Hay organismos como el NICE que, en base a la experiencia adquirida, son capaces de establecer criterios que permiten adoptar mecanismos de corrección si se da el caso. Deberíamos invitarnos a participar de estos sistemas ya establecidos y no intentar crear nuevos para responder a necesidades mucho más locales. Estas apropiaciones deben corresponder a la experiencia una vez que los fármacos estén sujetos a las condiciones más reales de utilización de los mismos.
P. Rivero comentaba también que esperaba que las Sociedades Científicas tuvieran un papel más activo para señalar aquellos fármacos que ya no aportan nada a la terapéutica, ¿está de acuerdo?
R. Las sociedades científicas son expertas en sus materias y, entre estas, está el determinar su juicio sobre el valor que puede aportar un producto determinado. Pero no debe convertirse en una autoridad determinante. Debe ser un debate abierto y que se pueda evaluar el valor real de los medicamentos en condiciones normales de acceso a los mismos.
P. En los próximos años se espera que lleguen numerosos fármacos de alto coste, sobre todo en el área oncológica, ¿es posible proporcionar un acceso sostenible?
R. Con lo que hay no es suficiente. El gasto público en salud y en farmacia debe aumentar por varios motivos como el aumento de la cronicidad, la entrada de nuevas tecnologías o de nuevas técnicas de prevención, entre otros. Son un sin fin de razones que nos indican que debemos aumentar el gasto en salud porque la sociedad demanda más prestaciones y se avecinan novedades que son necesarias. Esto no quita que, para poder acceder a estas novedades, se exija un esfuerzo de todos los agentes. Es necesario establecer fórmulas creativas que permitan tener un acceso rápido y que, al mismo tiempo, no se ponga en cuestión la sostenibilidad del sistema.
P. ¿Qué balance haría del trabajo realizado por Sanidad durante la pasada legislatura?
R. Me he entendido perfectamente con el equipo que conforma el Ministerio de Sanidad, con el ministro Alfonso Alonso, con el ahora ex secretario general de Sanidad, Rubén Moreno, el actual secretario José Javier Castrodeza y, por supuesto, con el director de Farmacia, Agustín Rivero. Me siento muy afortunado. Creo que comulgamos en los grandes conceptos y que compartimos un serio sentido de la responsabilidad. Ojalá este clima de entendimiento perdure en el futuro, independientemente del partido que esté en el Gobierno.
P. En unos días se celebran elecciones generales, ¿Qué medidas concretas le exigiría al nuevo Gobierno?
R. Seguir trabajando en la línea en la que hemos trabajado. Rescataría el Real Decreto de Precios en esta línea de buen entendimiento y de diálogo constructivo. Pero, sobre todo, pediría un esfuerzo para mantener la unidad de mercado y promover el consenso con las comunidades autónomas.
P. ¿Cree que la inestabilidad política actual afecta a la industria farmacéutica en España?
R. Nuestro sector es muy delicado. Debemos trabajar cada día para cuidarlo. Preferiría continuar en esta línea de construcción con un gobierno. Ahora estamos en una línea de contención y necesitamos una política de construcción, de apostar por nuevas ideas para seguir construyendo futuro.
P. Durante la pasada legislatura también se aprobó el fin de la discriminación positiva, ¿no?
R. Es uno de los grandes logros que hemos alcanzado. Hemos resuelto unas anomalías desde la perspectiva legal. Cuando ves claro que algo no tiene sentido y no eres capaz de resolverlo es que algo falla y es lo que ocurría con la discriminación positiva. Hemos sido capaces de resolverlo y es gracias a este clima de buen entendimiento.
P. Otro de los retos que afronta la industria farmacéutica tiene que ver con la aplicación de los requisitos marcados en los actos delegados de la Directiva Antifalsificación. ¿Cómo se está afrontando?
R. Es una inversión que se tendrá que hacer y que es necesaria. El medicamento debe ser un activo del sistema que despierte garantías y confianza y la única forma tecnológicamente viable de garantizar esta calidad es a través del EMVO. Es un sistema moderno y validado que supone un esfuerzo muy importante. Estamos muy cerca ya.
P. ¿Hay fecha de creación definitiva del EMVO nacional?
R. Va por buen camino. Estamos a punto de crear esta sociedad y estamos en línea con los compromisos europeos en esta materia. Tenemos muy buen entendimiento con el resto de actores.
Puntuar la innovación desde una perspectiva basada en determinaciones subjetivas es arriesgado”
Me gustaría que otros sectores imitasen el modelo
de transparencia que estamos adoptando”
El plan de Adherencia ya está concretado y esperamos poder presentarlo
en unas semanas”






































