carlos b. rodríguez Madrid | viernes, 07 de noviembre de 2014 h |

Inmerso en el último año de legislatura, el PSOE calienta motores con propuestas de cara las elecciones de 2015. EG ha hablado con José Martínez Olmos, su portavoz de Sanidad en el Congreso.

Pregunta. ¿Qué opina del paralelismo entre el programa sanitario de Podemos y el del PSOE?

Respuesta. Desde el máximo respeto, el programa sanitario de Podemos es una burda copia del programa socialista. El problema de ese programa es la dificultad de hacerlo realidad desde un programa económico que es inviable.

P. El PSOE propone garantizar la financiación del SNS con una partida estable del PIB. ¿Acabaría eso con el problema de acceso a los fármacos?

R. Llegó el momento de modificar el procedimiento de financiación de las innovaciones para asegurar que la asfixia financiera de las comunidades no termine haciendo que sean inaccesibles para los pacientes y, por tanto, para evitar la gran desigualdad que ofrece el SNS en esos casos. Ya hemos propuesto la modificación del Fondo de Cohesión para que financie estas innovaciones. Las nuevas terapias para la Hepatitis C han constatado que no vale ya con la aprobación del ministerio, sino que en caso de no garantizar la financiación, habrá desigualdad de acceso de manera inevitable.

P. La idea de no poder destinar a cada área el dinero que estimen conveniente puede no convencer a ciertas comunidades. ¿Cómo las convencería usted?

R. Todos sabemos que las comunidades estarían de acuerdo en recibir la financiación específica que asegurase que las decisiones del ministerio pudieran hacerse realidad en su territorio.

P. Su propuesta haría innecesario vincular gasto farmacéutico y PIB. ¿Cómo valora el rechazo que la Abogacía del Estado a la primera propuesta?

R. Creo que es un error vincular el gasto al PIB y hacerlo, además, en un acuerdo que supone en la práctica renunciar a evitar el gasto que fuera eventualmente innecesario o injustificado. Si volvemos al Gobierno anularemos un acuerdo de esa naturaleza. Hay que gastar en medicamentos lo que sea preciso y la eficiencia de este gasto requiere medidas de otro tipo.

P. ¿Y cómo valora el informe de la Secretaría de Estado de Economía que valida la subasta de medicamentos?

R. Un informe lógico, porque la subasta andaluza es plenamente legal.

P. ¿Impedirá futuros recursos?

R. No lo puedo decir. Sería lógico, pero eso lo debe responder el Gobierno.

P. ¿Qué le parecen los acuerdos para abaratar el precio de los nuevos fármacos contra la hepatitis C?

R. Desconozco los acuerdos en todos sus extremos. Mi gran preocupación se refiere al hecho de que es muy probable que ante la negativa del Gobierno a financiar el gasto extra que esta decisión les supone a las comunidades, los pacientes de determinadas comunidades puedan tener trabas al acceso.

P. Desde el 1 de noviembre los médicos tienen a disposición en su nomenclátor a Sovaldi, pero todavía desconocen el IPT del fármaco, como también aguardan el de Olysio desde el 1 de agosto. ¿A qué cree que se debe este retraso?

R. El Gobierno ya nos ha dado pruebas de su incapacidad para cumplir sus propios objetivos.

P. Ante la duda sobre la garantía de acceso, ¿deberían las autonomías imitar a Madrid y destinar una partida específica en sus presupuestos para los tratamientos de Hepatitis C?

R. Lo de Madrid es una operación de propaganda. El problema real es que va a haber problemas reales de financiación por parte de las comunidades para hacer frente al coste de esta decisión del ministerio. Y eso se va a traducir en diferencias y dificultades de acceso.

P. ¿Cómo responde el PSOE a las críticas populares que le reprochan un giro de 180 grados en relación a la crisis del ébola en menos de 48 horas?

R. No es cierto. Hemos mantenido una postura constructiva, arrimando el hombro, al tiempo que exigimos las responsabilidades políticas. Ana Mato fue desautorizada por Mariano Rajoy cuando el Gobierno aceptó la propuesta del PSOE de crear un comité de crisis dirigido desde La Moncloa. Esta es una propuesta concreta de la decena del PSOE. Y era la propuesta clave. Desde que se apartó a Mato de la dirección de la crisis del ébola, las cosas cambiaron de manera drástica. Y la gestión de Mato era y es reprochable y por eso hemos exigido su cese, que es además lo que pide la mayoría de la ciudadanía.

P. ¿Confía el PSOE en que se produzca alguna dimisión una vez que haya pasado definitivamente esta crisis de salud pública?

R. Sinceramente, no.

P. ¿Cómo valora el informe de la OMC sobre el sector farmacéutico?

R. Querría verlo como una oportunidad para el debate, pero no es fácil que se considere así. En su favor está la pretensión de buscar fórmulas nuevas que puedan ser útiles al sistema sanitario y propuestas concretas. En contra: al entrar en temas interesantes pero que no competen a la profesión médica, como el modelo de farmacia, se corre el riesgo de generar una polémica nada útil o una guerra entre profesiones. De igual forma, en contra debe señalarse que quienes lo han elaborado han cometido errores técnicos en algunos de sus extremos. Si el informe se hubiera centrado exclusivamente en las medidas para mejorar la calidad asistencial para los pacientes, no se habría podido eludir el debate y la consideración del informe para adoptar medidas. Pero al entrar en otras cuestiones, me temo que va a ser un esfuerzo que no va a ser útil. Por eso, espero que no deteriore la relación entre ambas profesiones. El tiempo dirá.

La gestión de Ana Mato al frente del Ministerio de Sanidad era y es reprochable, por eso hemos exigido su cese, que además es lo que pide la mayoría de la ciudadanía”