Sergio Alonso es redactor jefe de ‘La Razón’ La imagen de la industria farmacéutica en la sociedad española daría para escribir ríos de tinta y más de una enciclopedia. Una encuesta de Sigma Dos elaborada para Farmaindustria aviva de nuevo el debate, al constatar que aunque dicha imagen es buena e incluso ha mejorado durante los últimos años, existen sin embargo colectivos que sienten aún cierto desapego hacia ella y puntos de mejora claramente identificables. El sondeo revela en concreto que los ciudadanos conceden una importancia de 7,49 puntos sobre diez a los laboratorios y al trabajo que despliegan, siendo superados solo por la industria de la alimentación. De hecho, el sector farmacéutico se sitúa por encima de otras industrias como la energética, la automovilística, la aeronáutica y, por supuesto, la armamentística. Lo que más valoran de él los españoles en estos tiempos de crisis es su potencialidad para crear puestos de trabajo, el cuidado del medio ambiente y la inversión en investigación. Si hablamos de imagen strictu sensu, la nota recibida es de un 6,74, siendo especialmente valorada por ancianos, crónicos y personas con niveles de estudios bajos. Uno de los puntos que debería tener en cuenta el sector es que esta percepción empeora notablemente en colectivos de alto peso en la sociedad, como los hombres de entre 30 y 44 años, universitarios, población de ingresos altos y personas sanas en general. Por apartados, la valoración varía y merece un profundo análisis. Los españoles creen, por ejemplo, que la búsqueda de rentabilidad es el principal motor de la industria, y apenas le dan una nota de 5,05 sobre diez a la transparencia en su gestión. Vemos, por tanto, que persiste una cierta sensación de oscurantismo en torno al sector. Otro dato negativo a resaltar es el relativo al precio de sus productos: mientras un 45,6 por ciento cree que es razonable, un 44,8 por ciento entiende que es demasiado caro. La mayoría lo atribuye más al margen de beneficio que percibe la industria, que al que reciben los distribuidores farmacéuticos o las boticas. Otro hecho que debería preocupar a la industria innovadora es la querencia por los genéricos que muestra la población. Un 91,9 por ciento de la misma ha oído hablar de estos últimos fármacos y mantiene una opinión favorable de ellos, mientras que más de un 70 por ciento considera que ofrecen igual seguridad y eficacia que los productos de marca. De hecho, a un 55,9 por ciento de los ciudadanos le es indiferente que el médico les prescriba unos u otros en las consultas, y a un 72,9 por ciento le daría igual que el facultativo cambiase su tratamiento de marca por un genérico bioequivalente. La corriente de opinión es más favorable en cambio hacia la industria innovadora en materia de recortes. Según la encuesta de Farmaindustria, solamente un 1,6 por ciento de los ciudadanos cree que la Sanidad debería ser un foco prioritario de ahorro. Antes, preferirían que se redujera gasto público en defensa, infraestructuras, vivienda, seguridad y hasta medio ambiente. No obstante, un 59,7 por ciento cree que está en peligro la financiación del sistema público. | viernes, 16 de diciembre de 2011 h |

El 55,9 por ciento de los españoles afirma que le es indiferente que el médico le recete un genérico o una marca

¿Por qué hará especial incidencia en la población femenina la campaña de Farmaindustria sobre los medicamentos de marca, cuyo lema será: “Su marca de siempre, al precio del genérico”?

¿Qué laboratorios tienen todavía miedo de que esa campaña conlleve consecuencias negativas una vez instalado el nuevo Gobierno?

¿Qué presidente autonómico del PP mantiene buenos contactos con la élite médica en Madrid pese a que estuvo enfrentado con ella hace años?

¿Qué grupo de comunicación ha vetado recientemente a un conocido dircom?