Almudena Fernández Madrid | lunes, 03 de marzo de 2014 h |

La Red Española de Atención Primaria agrupa a médicos, enfermeros y farmacéuticos que trabajan en el primer nivel asistencial. Su presidenta explicó a GM las consecuencias de los ajustes para la AP.

Pregunta. Se dice que la MFyC es la base del sistema pero, ¿cree que está suficientemente valorada?

Respuesta. En absoluto. A nivel político se sigue invirtiendo cada vez menos en ella, y se sigue fomentando el hospitalocentrismo. Siempre hemos presumido de una Atención Primaria fuerte y comprometida con la universalidad, accesibilidad y calidad asistencial. Hemos sido referente de muchos países que encuentran nuestro modelo óptimo, pero en estos momentos podemos afirmar que se está viendo especialmente afectada por los recortes.

P. ¿Qué hará falta para que ocupe el lugar que le corresponde?

R. Un verdadero conocimiento por parte de los gestores de la rentabilidad de una AP fuerte para mantener una buena salud de la población, una buena accesibilidad, y una atención allá donde el nivel asistencial es competente.

P. Se han vuelto a reducir las plazas MIR de la especialidad a pesar de la propuesta de aumento por parte de la Comisión Nacional, ¿qué está fallando?

R. Está fallando todo. Prevalece la idea de que la formación de un médico especialista es muy cara para el sistema y, además, él mismo no lo va a poder absorber por la disminución de plantillas y recortes. Es, sin embargo, un argumento pobre y fácilmente rebatible. Los países europeos se asombran ante un sistema de selección de formación tan objetivo, no basado en la arbitrariedad de las jefaturas de servicio. Pero, aunque el sistema MIR es bueno, tiene que estar basado en una verdadera planificación de los RR.HH. con los que ha de contar el sistema a medio y largo plazo. Esta previsión no se está haciendo, se recortan plazas con criterio económico únicamente, y eso traerá consecuencias.

P. Los profesionales denuncian falta de medios, ¿cree que la crisis económica está mermando la atención?

R. Sin lugar a dudas. Hay falta de medios y de personal, se está negando el derecho a la atención a personas por su condición de inmigrantes o no aseguradas, las listas de espera están aumentando de manera alarmante y se pide un esfuerzo a los profesionales que no se ve correspondido en otras esferas de la gestión y de la economía. Esto genera mucha frustración en un colectivo de personas que trabajan desde el centro de salud, farmacia, etc. con pacientes que sufren y padecen las situaciones de recortes.

P. ¿Qué opinión le merecen las UGC?

R. No han demostrado ningún avance en coste-efectividad respecto al modelo tradicional. No hay evidencias al respecto, por tanto, no consideramos adecuado lanzarse a más aventuras de gestión, no nos parece serio. Este modelo, tal como se plantea, permitirá cambiar las condiciones laborales de los profesionales de los centros que adopten esta forma de gestión, y puede abrir la puerta a su privatización, por lo que somos más partidarios de buscar mejoras en la actual gestión de un sistema que siga siendo público y sostenible.