Pierre Fabre, presidente de los laboratorios que llevan su nombre, recibió recientemente de manos del presidente de la República Francesa, Nicolas Sarkozy, en el transcurso de una ceremonia celebrada en el Palacio del Eliseo a la que acudieron destacadas personalidades del mundo de la política y economía francesa, la Gran Cruz de la orden de la Legión de Honor, la más conocida e importante de las condecoraciones francesas que se concede a quienes destacan, por sus méritos extraordinarios, entre la sociedad. Sarkozy destaco que Fabre era “el ejemplo mismo de la empresa familiar que investiga a lo largo de los años en las diversas actividades industriales para constituir una empresa sólida, duradera e independiente, que reinvierte todos sus beneficios en la propia compañía”.






































