FRANCISCO ROSA Madrid | viernes, 31 de octubre de 2014 h |

La asamblea extraordinaria convocada por Farmaindustria el pasado 28 de octubre tenía como razón principal la elección de nuevo presidente, cargo para el que las compañías han confiado en Antoni Esteve, aunque sirvió también para dejar patente la importante labor que ha desempeñado Elvira Sanz al frente de la patronal en los dos últimos años. En este sentido, habría que destacar su demostración de que un perfil dialogante y cordial en la relación con la administración no es sinónimo de debilidad, sino que más bien, al menos en su caso, ha supuesto todo lo contrario.

Así quedó demostrado con la participación inesperada de la ministra de Sanidad, Ana Mato, en la inauguración de la asamblea. Esta, además de tender su mano al nuevo presidente, se deshizo en elogios hacia Sanz. De ella destacó su “lealtad y responsabilidad”, y su capacidad para buscar “el diálogo y el acuerdo de forma irrenunciable, a la vez que ha transmitido a las autoridades las inquietudes de un sector que”, dijo Mato en claro signo de agradecimiento, “es uno de los más importantes de la economía y la ciencia españolas, y ha mostrado su compromiso con el SNS”.

Es precisamente este clima de entendimiento, dentro de las diferencias propias de dos actores que tienen que velar en ocasiones por intereses dispares, el que ha propiciado que las incertidumbres sobre el futuro de la economía no hayan impedido que las demandas de la industria hayan sido, cuanto menos, escuchadas. Y sobre todo, como dijo Sanz, que “no se haya quebrado la calidad de la prestación farmacéutica”.

Seguidamente, la ex presidenta hizo balance de logros, comenzando por lo que tiene que ver con los impagos. En este sentido, recordó que los laboratorios, tras varios años de retrasos insoportables, “vieron reducida la deuda hospitalaria a través de mecanismos extraordinarios hasta los niveles más bajos de su historia”, en clara alusión al plan de pago a proveedores y el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA).

Por otro lado, hizo referencia a los avances cosechados en cuanto a los incentivos del Plan Profarma, “que en un momento determinado se vieron amenazados, pero que finalmente se pudieron mantener y se adaptaron aún más a las necesidades del sector”, señaló.

Asimismo, dentro de los frutos que ha dado su apuesta por el diálogo habría que destacar el protocolo de entendimiento con el Ministerio de Sanidad que se firmó el pasado mes de marzo. En este quedaba reconocida la contribución de la industria farmacéutica al sistema sanitario y el compromiso del departamento de Ana Mato para dar entrada a la innovación.

Como broche a su fructífera etapa al frente de Farmaindustria, Sanz aprovechó para anunciar las negociaciones abiertas con los distintos ministerios, incluido el de Sanidad, para la vinculación del gasto a la evolución del PIB. De lo que se trata con este acuerdo, dijo la ex presidenta de Farmaindustria, es de “dar acceso a la innovación en un marco de sostenibilidad y equidad a la vez que acompasamos nuestro crecimiento como industria con el del país”.

El acuerdo que viene

La relevancia de este último hito del mandato de Sanz fue puesta de manifiesto por el nuevo presidente, que reconoció que “este ha sido uno de grandes los proyectos en los que Elvira ha estado personalmente más implicada”. En su opinión, si las negociaciones fructifican, sus esfuerzos “permitirán acometer una de las reivindicaciones históricas de la industria”. De momento, solo se puede hablar de un diálogo en curso, aunque Esteve mostró su confianza en que “en las próximas semanas se pueda avanzar y el acuerdo se pueda producir lo antes posible”.

Por tanto, rematar la jugada iniciada por Sanz será el primer reto al que se enfrentará el nuevo presidente. Además de eso, como ambiciones más generales, reconoció que la patronal seguirá trabajando, con la ayuda de los laboratorios, para que los nuevos medicamentos que se van desarrollando estén accesibles para todos los pacientes. “Para ello, pensamos que es importante disponer de unos marcos económicos y de innovación que permitan al sector desarrollar sus actividades”, culminó Esteve, que tiene por delante importantes frentes regulatorios abiertos.