Las compañías farmacéuticas están siempre obligadas a reinventarse, dado que el periodo exclusivo de explotación del que gozan sus productos es limitado y el recurso a la innovación es obligado. Es el caso de Sanofi, que gracias a la inversión en I+D y a la adquisición de Genzyme en 2011 puede mirar al futuro con optimismo, dado que cuenta con un rico pipeline que, si todo va según lo previsto por la compañía, comenzará a dar sus frutos en 2013.
“Sanofi ha progresado significativamente en la transformación de su I+D a lo largo de los dos últimos años, incluyendo algunos avances en proyectos en fases primarias y avanzadas de investigación. También hemos hecho un gran esfuerzo en el reclutamiento de talento”, reconoció Elias Zerhouni, máximo responsable de I+D de la firma francesa a nivel global. A este respecto, destacó que la compañía ha combinado “los ingredientes adecuados para garantizar que nuestra I+D contribuye al crecimiento sostenible de la compañía en los próximos años, en los que vamos a gestionar de forma rigurosa todos los costes en este ámbito”.
Zerhouni, que realizó estas declaraciones en una conferencia sobre industria sanitaria organizada por JP Morgan, hizo alusión a los avances de la compañía en áreas terapéuticas clave como la Diabetes, la Oncología, la Esclerosis Múltiple y las Enfermedades Raras, las patologías Cardiometabólicas, Inmunología y Vacunas.
En total, Sanofi cuenta con 65 nuevas entidades moleculares si se suman los avances obtenidos en el área de medicamentos y en el de vacunas. De ese total, 17 ya han alcanzado la fase III en los ensayos clínicos o están a la espera del dictamen de las distintas autoridades regulatorias.
Próximas aprobaciones
Entre las aprobaciones que se esperan para este primer trimestre del año, destacan la de albicertep por parte de la Comisión Europea, con la que el fármaco podría estar disponible próximamente como tratamiento en segunda línea para pacientes europeos afectados por el cáncer colorrectal metastásico. También resulta esperanzador para el laboratorio el hecho de que solo falte el visto bueno de la CE en el caso de lixisenatida como terapia para la diabetes tipo 2, cuya solicitud ya ha sido remitida a la FDA.
Otro terreno en el que Sanofi tiene puestas muchas esperanzas es el de la Esclerosis Múltiple, área en la que ha entrado de lleno gracias a la adquisición de Genzyme. En este sentido, habrá que esperar a los dictámenes de la EMA para teriflunomida y alemtuzumab.






































