El Global Madrid | martes, 16 de junio de 2015 h |

El Ministerio de Sanidad ha publicado la ‘Estrategia de Seguridad del Paciente del Sistema Nacional de Salud 2015-2020’, que marca las líneas a seguir en este ámbito en el próximo lustro y supone una actualización de los objetivos plasmados en el informe original de 2005. En esta actualización han participado diversas entidades del ámbito farmacéutico como la Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (Sefac), la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (Sefap) y la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH).

En el nuevo texto se señala que en esta última década, los eventos adversos relacionados con medicamentos constituyen “un porcentaje elevado” del total de los eventos adversos que se producen en la asistencia sanitaria en España, citando diversos estudios que sitúan este porcentaje incluso en el 47,0 por ciento del total, de los cuales el 59 por ciento serían prevenibles (estudio APEAS). El uso seguro de los medicamentos es una de las principales estrategias que plasma este informe, con especial énfasis en el ámbito hospitalario. Según otros datos de que recoge esta actualización, se producen una media de 17 errores de medicación al día por cada 100 pacientes hospitalizados (16 por ciento en a prescripción, 27 por ciento en la transcripción, 48 por ciento en la dispensación y 9 por ciento en la administración), si bien el 85 por ciento no alcanzaron al paciente y solo el 0,35 por ciento causó daños. En términos económicos, el coste estimado para el SNS de los eventos adversos relacionados con medicamentos se situaría en torno a los 2.000 millones de euros anuales (2,9 por ciento del gasto sanitario total).

El Ministerio de Sanidad, así como los expertos que han participado en la elaboración de este informe, consideran que a pesar de la progresiva implantación de prácticas seguras de medicamentos en los hospitales nacionales en los últimos años “aún habría un amplio margen de mejora”. Y en esta mejora otorgan un papel principal al farmacéutico de hospital. Así, se considera positiva la cada vez mayor preparación de las medicaciones en dosis unitarias desde los Servicios de Farmacia Hospitalaria (el 83 por ciento de los centros ya lo harían), así como el etiquetado de todos los medicamentos y envases/dispositivos que los contienen (59 por ciento), así como el establecimiento de procedimientos para evitar errores por similitud en los nombres de los fármacos (63 por ciento). Eso sí, el documento denuncia como un aspecto a mejorar en el periodo 2015-2020 la todavía escasa integración del farmacéutico de hospital en los equipos clínicos así como la validación por estos especialistas de todas las prescripciones que se hagan en los hospitales.

Respecto al papel de la farmacia comunitaria en la mayor seguridad del paciente, este informe la sitúa como protagonista en el uso seguro de los medicamentos y, en especial, “actor colaborador” en la óptima conciliación de la medicación durante las transiciones asistenciales, especialmente en pacientes crónicos polimedicados y en pacientes de alto riesgo. El objetivo es reducir el 50 por ciento de pacientes ancianos polimedicados que, según este informe, pueden sufrir algún error en la conciliación de la medicación en el alta hospitalaria. Cabe recordar que, sin estar ligado expresamente a estas estrategias ministeriales, recientemente el Foro de Atención Farmacéutica en Farmacia Comunitaria (en el que se integran entidades como el Consejo General y Sefac, entre otras) y la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria han creado un grupo de trabajo que precisamente tiene por objetivo estrechar lazos y crear procedimientos de trabajo entre el ámbito hospitalario y la farmacia comunitaria en el servicio de conciliación.