El Ministerio de Sanidad trabaja en la creación de una especie de termómetro que pueda medir el nivel de innovación de los nuevos fármacos. Así lo anunció el director general de Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia del Ministerio de Sanidad, Agustín Rivero, durante su intervención en el XV Encuentro de la Industria Farmacéutica Española organizado por Farmaindustria en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander.
“Estamos trabajando en una metodología que se encuentra en fase de validación por una universidad y que tiene por objetivo determinar lo que es y lo que no es innovación”, explicó Rivero. El estudio piloto se ha realizado con 140 análisis de informes de medicamentos innovadores aprobados desde 2012 y, según aseguró, podrá ponerse encima de la mesa para su debate “a finales de este mes”.
El objetivo después de la validación, ha dicho, es conseguir un consenso con la industria farmacéutica para poder disponer de un termómetro que pueda determinar lo que es y lo que no es innovación. En este sentido, Rivero quiso dejar claro que el proyecto piloto no se hizo llegar a la industria antes porque “lo primero era trabajar en un primer sistema para, más adelante, comenzar a recibir aportaciones de las compañías”.
Una vez que se alcance el consenso esperado, puntualizó el director general de Farmacia del Ministerio de Sanidad, “se podrá determinar el precio del tratamiento del que se va a partir en función del grado de innovación del nuevo fármaco”. En definitiva, dijo, “sería una herramienta más que nos podría quitar un peso de encima y conseguir una mayor objetividad”.
Precisamente la directora de la Agencia Nacional de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), Belén Crespo, anunciaba durante su intervención en el ecuentro de Farmaindustria la creación de una oficina de apoyo a la investigación y a la innovación con el objetivo de identificar su valor. Este órgano nace, puntualizó, con el objetivo de responder a los objetivos que se marcan desde la Unión Europea.
Crespo resaltó los esfuerzos realizados por la Agencia Europea del Medicamento (EMA) para avanzar en el acceso de innovaciones al mercado. En este sentido, insistió en la necesidad de disminuir al máximo la incertidumbre para poder ponerlas en valor y que estas lleguen lo antes posible a los pacientes.
Durante el acto inaugural del encuentr, el presidente de la patronal de la industria innovadora, Antoni Esteve, consideró necesario “reconducir el actual debate sobre los precios altos de las innovaciones farmacéuticas y su impacto presupuestario hacía una valoración positiva de los beneficios de la investigación biomédica en todas sus vertientes, tanto de aportación sanitaria, como económica y social”.
Esteve recordó que los nuevos medicamentos conllevan una inversión en investigación “sólo equiparable a la revolución terapéutica que suponen”. En este sentido, instó a las administraciones públicas a plantear nuevas fórmulas de financiación, “tan creativas como sea necesario”, dijo, que puedan hacer realidad “que las demandas de los ciudadanos en materia de salud estén en concordancia con el grado de desarrollo económico y social de España”.
Por último, el presidente de Farmaindustria, aseguró que están preparados para dar solución a este reto pero, insistió, “es necesario que se cuente con la industria no sólo en el ámbito sanitario, sino también en el económico”.






































