Carlos Arganda Madrid | viernes, 18 de octubre de 2013 h |

Las políticas de control del gasto en medicamentos que tiene previsto incorporar el Ministerio de Sanidad se fijarán en la experiencia pasada existente en esta materia en nuestro país. Los techos de gasto en las ventas de los medicamentos en función de las previsiones iniciales o vincular el límite de crecimiento del gasto total a la evolución del Producto Interior Bruto (PIB) podrían regresar a la política farmacéutica de nuestro país de la mano del próximo Real Decreto de Precio y Financiación.

Estas iniciativas, junto con el impulso a los contratos de riesgo compartido son las herramientas que baraja el Ministerio de Sanidad para compatibilizar el acceso a la innovación y su rápida incorporación a la terapéutica con la sostenibilidad del sistema y de las cuentas públicas. Así lo explicó el director general de Cartera Básica de Servicios del SNS y Farmacia, Agustín Rivero durante su intervención en la mesa “La innovación en los medicamentos como factor de desarrollo y progreso sanitario: hacia un marco estable y predecible” que se desarrolló este viernes en el Congreso de la Asociación Española de Derecho Sanitario.

Estas innovaciones terapéuticas deberán ser valoradas y evaluadas previamente a través de los Informes de Posicionamiento Terapéutico (IPT). Unos informes en los que participan las comunidades autónomas y en los que, como explicó la directora técnico de Farmacia de Castilla y León, Nieves Martín Sobrino, las autonomías deben aportar su colaboración y compartir información para garantizar la calidad y accesibilidad del paciente a la terapéutica, la sostenibilidad del SNS y la eficiencia. En este sentido, explicó que disponen de datos muy relevantes sobre patrones de consumo y penetración en el mercado que pueden ser utilizados para la elaboración de los IPT.

Además, instó a que estos informes sean vivos y estén en permanente revisión y actualización puesto que el objetivo no es “buscar ahorros sino el mejor uso de los recursos y mejorar la eficiencia y la responsabilidad en la selección y uso de los recursos”.

Definiendo a la innovación

Pero uno de los problemas a los que se va a enfrentar el sector en los próximos tiempos es a la determinación de qué es innovación y cómo se valora. Según el director general de Cartera Básica, por innovación se entiende aquél producto que ofrece un “beneficio clínico adicional que se traduce en una mejoría del paciente y de su estado de salud, un acortamiento del periodo de enfermedad, la prolongación del tiempo de supervivencia del paciente, la reducción de los efectos secundarios y la mejora de la calidad de vida”. De este modo, el nuevo medicamento tiene que demostrar beneficios “relevantes” en comparación con una terapia existente que “debe ser seleccionada por las autoridades sanitarias”.

No obstante, todas estas características que deberían definir lo que es innovación son muy “subjetivas” como reconoció el propio Rivero y no será fácil objetivarlas. En cualquier caso, el director general recordó que hay un grupo de innovación dentro de la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM) en el que participan algunas comunidades autónomas como Andalucía, Extremadura o Baleares que están trabajando en objetivarlo. Pero es difícil, puesto que no hay experiencias previas ni siquiera en el resto de Europa.

Por su parte, el director general de Farmaindustria, Humberto Arnés, expuso las aportaciones de la industria farmacéutica tanto a nivel industrial y económico como sanitario y reiteró su solicitud de un entorno de “certidumbre y estabilidad” en gasto farmacéutico y acceso al mercado.

Sobre el primero se mostró dispuesto a pactar “una senda de crecimiento del gasto en la que todos podamos sentirnos cómodos con los mecanismos estructurales que se pueda modular su crecimiento en función de la situación económica”, algo similar a lo vivido en tiempos de Celia Villalobos como ministra, y, con respecto al acceso, pidió certidumbre en cuanto a plazos y transparencia.

Por su parte, el decano del colegio de Economistas, Juan Iranzo pidió reconocer adecuadamente la innovación y se mostró partidario, por ejemplo, de alargar los periodos de patente.