Las comunidades autónomas tendrán libertad para decidir cuándo comenzar a utilizar el ‘nomenclátor maestro’. Así lo aseguró Agustín Rivero, director general de la Cartera Básica de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia del Ministerio de Sanidad durante su intervención en el II Foro de Debate Asedef. “Las propias comunidades autónomas son las que deberán decidir cuándo quieren comenzar a utilizar el nomenclátor” que incluirá medicamentos financiados y no financiados, explicó Rivero.
Rivero insistió en que este ‘nomenclátor maestro’ de medicamentos y de productos sanitarios “está diseñado para proporcionar apoyo para la prescripción e información básica para la facturación de recetas médicas a los sistemas de información asistenciales de las comunidades autónomas, Ingesa y mutualidades, permitiendo una gestión coherente de la información sobre los medicamentos y la prestación farmacéutica”. Así, cree que este “facilitará la interoperabilidad entre comunidades en la receta electrónica” y que “volverá a convertir a España en un referente para los países de la Unión Europea en materia farmacéutica”.
Aunque desde el Ministerio de Sanidad aseguran que estará listo en el mes de mayo, fuentes del sector aseguran a EG que será complicado cumplir con esta fecha por falta de coordinación entre las bases de datos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) y la director general de la Cartera Básica de Servicios del SNS. Para que se ajuste a todo el territorio, requerirá que las comunidades ajusten sus sistemas de prescripción a las nuevas bases de datos para que el médico pueda prescribir o recomendar cualquier medicamento en un documento escrito oficial.
Una operación aparatosa para algunas comunidades, motivo por el que desde el ministerio decide dar libertad a las autonomías para su aplicación. De hecho, al adaptar el nomenclátor algunas comunidades autónomas podrían ver afectados sus sistemas actuales. Por eso, desde el sector se plantea la posibilidad de incorporar información parcial de los desfinanciados procedente de la dirección general de Cartera Básica del SNS y omitiendo por el momento la de la Aemps.
Aparte de Extremadura, tanto la Comunidad de Madrid como la de Canarias podrían ser las primeras autonomías en adaptarlo. Precisamente, a este respecto, Vicente Sánchez, director general de Gestión Económica y Farmacia de la Consejería de Salud, Familia y Bienestar de las Islas Baleares aseguraba a EG que su región está “de la mano con la administración nacional” y que pondrá en marcha “cuanto antes” la aplicación del nomenclátor.
Aunque la libertad de prescripción existe, tanto desde la industria como los agentes sanitarios han denunciado en más de una ocasión las trabas informáticas y los numerosos pasos que tiene que dar el médico hasta poder recetar un fármaco de marca. Por eso, desde el sector se baraja que las comunidades reduzcan estos mecanismos para que los médicos puedan prescribirlos desde el primer momento.
Desde la consejería de Sanidad de Andalucía aseguran que “aunque está muy extendida la cultura en la prescripción por principio activo, en este momento ya existe libertad de prescripción”. No obstante, puntualizan que “si el Ministerio de Sanidad trabaja en mecanismos que mejoren la interoperabilidad entre comunidades autónomas, Andalucía lo tendrá en cuenta”.
Las comunidades autónomas tendrán libertad para decidir cuándo comenzar a utilizar el Nomenclátor maestro. Así lo aseguró Agustín Rivero, director general de la Cartera Básica de Servicios del SNS y Farmacia del Ministerio de Sanidad durante su intervención en el II Foro de Debate Asedef. “Las propias comunidades autónomas son las que deberán decidir cuándo quieren comenzar a utilizar el Nomenclátor Maestro” que incluirá medicamentos financiados y no financiados, explicó Rivero.
Rivero insistió en que este Nomenclátor Maestro de Medicamentos y de Productos Sanitarios “está diseñado para proporcionar apoyo para la prescripción e información básica para la facturación de recetas médicas a los sistemas de información asistenciales de las comunidades autónomas, Ingesa y mutualidades, permitiendo una gestión coherente de la información sobre los medicamentos y la prestación farmacéutica”. Así, cree que este “facilitará la interoperabilidad entre comunidades en la receta electrónica” y que “volverá a convertir a España en un referente para los países de la Unión Europea en materia farmacéutica”.
Desde el Ministerio de Sanidad explican que “el proyecto se encuentra en una primera versión, y se está trabajando de forma continua con las CCAA para ir incorporando las nuevas necesidades que vayan detectando tanto para la gestión clínica como para la facturación de las recetas”.
Según Sanidad, será el próximo mes de mayo cuando el Nomenclátor entre en funcionamiento. Sin embargo, serán las comunidades autónomas las que marquen individualmente los plazos para su aplicación en sus territorios.
Por su parte, Vicente Sánchez, director general de Gestión Económica y Farmacia de la Consejería de Salud, Familia y Bienestar de las Islas Baleares asegura que su región está “de la mano con la administración nacional” y que pondrá en marcha “cuanto antes” la aplicación del Nomenclátor.
Para que se ajuste a todo el territorio nacional, requerirá que las comunidades ajusten sus sistemas de prescripción a las nuevas bases de datos para que el médico pueda prescribir o recomendar cualquier medicamento en un documento escrito oficial.
Asimismo, y unido a la receta electrónica, permitirá a los profesionales una mejor gestión de su trabajo. “Este facilitará la creación de un historial farmacoterapéutico completo”, explicó Rivero.
Desde la Consejería de Sanidad de la Junta de Andalucía aseguran que “aunque está muy extendida la cultura en la prescripción por principio activo, en este momento ya existe libertad de prescripción en Andalucía”. No obstante, puntualizan que “si el Ministerio trabaja en mecanismos que mejoren la interoperabilidad entre comunidades autónomas, Andalucía lo tendrá en cuenta”, aunque no han fijado plazos para su adaptación.
La Asociación para el Autocuidado de la Salud (Anefp) ha colaborado con el Ministerio de Sanidad para la incorporación en el nomenclátor de los fármacos no sujetos a prescripción. “Esta base de datos, que en el futuro debería incluir también los productos de autocuidado utilizados en el ámbito de la prevención, el bienestar y los hábitos saludables, coloca a los medicamentos no sujetos a prescripción médica y no financiados en la esfera de un profesional sanitario, el médico, cuyo rol es clave en la puesta en marcha de estas estrategias globales de autocuidado”, seguró Jordi Ramentol, presidente de Anefp en la memoria presentada por la asociación.






































