carlos b. rodríguez Madrid | viernes, 14 de junio de 2013 h |

España se ha comprometido a bajar su gasto público en salud un 21 por ciento entre 2010 y 2015, lo que supone bajar el peso de la Sanidad sobre el PIB del 6,5 al 5,1 por ciento. El esfuerzo no es baladí, teniendo en cuenta que el PIB español no está creciendo. Las decisiones adoptadas tanto a nivel del Gobierno central como de las comunidades autónomas han tenido su efecto, fundamentalmente, en el ámbito de la farmacia.

Pero falta por resolver la dicotomía entre la incorporación de la innovación y la sostenibilidad del SNS. La postura de los gestores es similar: hay que empezar a innovar en este terreno, y eso pasa, según los responsables del Ministerio de Sanidad, por un ejercicio de “racionalidad” que las compañías farmacéuticas deben trasladar a las solicitudes de precio de sus nuevos medicamentos.

La idea de que, para conseguir el acceso a más medicamentos, “el precio de los mismos no puede ser excesivamente elevado” la puso de manifiesto Agustín Rivero, el director general de Cartera Básica de Servicios del SNS y Farmacia, durante una jornada organizada por Fuinsa. Allí, consideró “bueno” que los precios se adecuen a la oferta y la demanda. Consciente de que en el caso de los medicamentos es difícil, Sanidad deposita su confianza en el futuro Real Decreto de Precios, cuyo primer borrador ya está en los despachos del ministerio.

Pero la batalla contra esos “precios elevados” puede darse por comenzada. Al mismo tiempo que Rivero hacía estas declaraciones, el subdirector general de Calidad de Medicamentos y Productos Sanitarios, Carlos Lens, trasladaba la misma idea durante una mesa redonda sobre gestión de la prestación farmacéutica celebrada dentro de la XII Aula Bayer de Debate Sociosanitario.

Según Lens, la industria farmacéutica es consciente de que el coste de la innovación es hoy menor que hace 20 años y que por lo tanto “no puede ser más cara que lo ya existente”. Sin embargo, las reflexiones que el subdirector general de Calidad de Medicamentos trasladó sobre el trabajo de la Comisión Interministerial de Precios giraban en torno a solicitudes que suponen grandes incrementos de precio. Incrementos inasumibles para la Administración, igual que lo es para los pacientes el coste de muchos medicamentos huérfanos, dijo.

Los gestores creen por ello necesario reconsiderar las cosas. “Si queremos que parte de los recursos públicos vayan a financiar la innovación habrá que plantearse la innovación incremental y a qué coste”, dijo Lens. Un objetivo complicado, sin embargo, tal y como resaltó Olga Delgado, jefa del Servicio de Farmacia del Hospital Son Espases, si se tiene en cuenta que las autoridades sanitarias españolas siguen sin concretar lo que los profesionales y expertos en la materia llevan años deseando oír: cuánto se va a pagar por QALY (años de vida ajustados por calidad).

El debate ha llegado a poner contra las cuerdas al ministerio, que recientemente tuvo que hacer frente a la polémica suscitada por el anuncio de Rivero de que, en el futuro, se introducirían fármacos oncológicos “siempre que su coste-eficacia sea adecuado”. La imposibilidad de consensuar las actuales solicitudes de precio con el presupuesto disponible ha hecho que el debate sobre los ‘límites’ de la vida de un enfermo pase del ámbito de una conversación privada al ámbito público.

La semana pasada, Lens volvió a citar el ámbito de la Oncología. “Nos enfrentamos a mejoras que se miden en semanas de incremento de vida y eso no es soportable. Estamos cerca del límite y si no llegamos a la racionalidad habrá que adoptar decisiones difíciles”, añadió. Siguiendo el mismo ejemplo, indicó que incrementos de vida inferiores a tres meses “no son relevantes”.

Al menos en lo que toca a este asunto la postura autonómica parece estar alineada con la del ministerio. Antoni Gilabert, gerente de Atención Farmacéutica del Servicio Catalán de la Salud, también cuestionó que el acento del debate siga poniéndose sobre el precio. “Si nos empeñamos en dividir la inversión por el número de cajas esto se colapsará”, vaticinó.

Sobre la mesa ya hay algunas propuestas de la Administración. Lens propuso como solución trabajar en la línea de los contratos de riesgo compartido.