| jueves, 04 de julio de 2013 h |

El Informe Asebio 2012, presentado por la Asociación Española de Bioempresas, dejó un debate fructífero entre representantes de la patronal y del Gobierno. Así, Regina Revilla, presidenta de Asebio, solicitó “incentivos y ayudas para que el sector pueda desarrollarse” ya que, en su opinión, “la biotecnología se encuentra en una encrucijada económica y social”.

De hecho, el informe presentado contenía en sus páginas luces y sombras. Por un lado, el sector alcanzó en 2011 el 7,15 por ciento de incidencia en el Producto Interior Bruto (PIB). Sin embargo, y por primera vez en diez año, la inversión en I+D descendió un 5,3 por ciento en ese curso. Para Revilla, el dato de inversión “es muy preocupante” para un sector como la biotecnología que necesita de una innovación constante. Carmen Vela, secretaria de Estado de I+D, también se mostró preocupada por el dato de inversión “sobre todo porque ocurrió en 2011 y se supone que los problemas llegaron después”. Sin embargo, Vela y Revilla se congratularon de la aprobación del proyecto de Ley de Apoyo a los emprendedores y su Internacionalización, que anticipará las deducciones por gasto en I+D de las empresas. Asimismo, Vela aseguró que en 2013 los créditos para emprendedores tendrán un interés asociado al Euribor, “porque sabemos que antes estaban ligados a la deuda y no eran atractivos”.