| viernes, 13 de marzo de 2015 h |

El virus del ébola situó al Instituto de Salud Carlos III en el eje de una ingente tarea que, una vez pasada la crisis, ha sido reconocida por todos. Su entonces director, Antoni Andreu, decidió solicitar su relevo para reincorporarse al Instituto Catalán de la Salud y dirigir un ambicioso proyecto de clara vocación asistencial. Con su marcha se cierra una etapa importante del Carlos III, aunque la llegada de su sustituto, Jesús Fernández Crespo, viene marcada con una clara vocación de continuidad.

Forzosamente debe ser así en los frentes abiertos, no sólo en relación al ébola, sino también en torno a los trabajos relacionados con el Plan Estratégico, primero dentro del Comité de Expertos y, una vez que se ponga en marcha, para llevar a cabo la misión que tiene encomendada: estudiar los eventos específicos relacionados con la prevalencia e incidencia de la infección y desarrollar líneas de trabajo.

Lo mismo podría decirse en torno a la Acción Estratégica en Salud 2015, publicada en el BOE a principios de marzo. No obstante, en este punto Fernández Crespo sí tiene una buena oportunidad para dejar una huella personal. No hace ni dos meses que el Tribunal de Cuentas recomendó al Carlos III que elaborara un manual que regule el procedimiento de gestión de estas ayudas tras haber detectado la ausencia de pautas o criterios homogéneos en las actuaciones. Esta guía contribuiría a mantener el alto nivel de popularidad del Instituto en un momento en el que la transparencia ha adquirido un valor fundamental.

Nada le sonará nuevo a Fernández Crespo, que aunque lleva poco tiempo en el instituto acumula ya una intensa labor. Se incorporó en octubre de 2013 como subdirector general de Relaciones Institucionales y un año después era subdirector general de Evaluación y Fomento de la Investigación.

Además, su perfil académico no puede ser más completo: doctor en Medicina y Cirugía por la UAM; especialista en Alergología y Medicina Farmacéutica, máster en Dirección Médica y Gestión Clínica y Programa de Alta Dirección de Instituciones Sanitarias… Todo ello, unido a su amplio perfil como gestor (Hospital 12 de Octubre), es más que suficiente para seguir gestionando el Carlos III en época de carestía presupuestaria.

Es de suponer que su paso por Estados Unidos como investigador postdoctoral ayudará a que la internacionalización siga siendo pilar de un centro que ha tenido más presencia que nunca en la UE y que ya sabe la necesidad de unirse a la financiación de proyectos de colaboración es ya irrenunciable.