francisco rosa Madrid Los caprichos del destino son impredecibles y, en ocasiones, este regala la posibilidad de realizar un viaje al pasado para revivir ciertas situaciones. Eso sí, no hay que esperar con encontrarse todo tal cual estaba. El paso del tiempo es impepinable. De ello puede dar fe Javier Ellena, que repite como presidente de Eli Lilly para España, un cargo que ya ostentó entre 2001 y 2009, antes de que le nombraran vicepresidente europeo de la farmacéutica americana. Apenas ocupado el sillón, en el que sustituye a Eric Patrouillard, su impresión es que el sector ha sufrido un cambio radical. Ante este nuevo contexto, el nuevo presidente de Lilly en España tendrá que hacer valer su experiencia. No está de más recordar que conoce la industria farmacéutica desde sus entrañas, ya que comenzó trabajando para la firma estadounidense como visitador médico en 1977. A partir de ahí todo fueron pasos hacia delante, muchos de ellos agigantados. Muestra de ello es que en 1985, solo ocho años después de que pusiera el primer pie en el sector, fue nombrado director de Marketing y Ventas de Lilly en España, puesto en el que se mantendría durante seis años. Si se huye del tópico del argentino ‘vendemotos’, del que no le gusta oír hablar, nos queda un profesional con mucho carisma. El rosarino es de esas personas que hablan claro, sin tapujos. De ello pueden dar cuenta en la Administración, con la que ha tenido que batallar en diversas ocasiones. Primero, como director general del área de Farmacia de Lilly en España (1996-2001). Posteriormente, como vicepresidente de Farmaindustria (1999 y 2009). Elvira Sanz, que será la próxima presidenta de la patronal, fue quien le sustituyó como representante del sección americana. Quizá sea ese carisma el que ha hecho que la compañía vuelva a tirar de él para capitanear la filial española en un momento tan delicado. Curiosamente, su mandato se extiende sobre las regiones de Portugal y Grecia, donde la industria también está sufriendo la repercusión de los ajustes presupuestarios que han sido dictados por la troika. Volviendo a la cuestión nacional, Ellena es consciente de que el marco ha cambiado, que se encuentra con un mercado muy diferente al que dejó. Y precisamente no rebosa optimismo. Piensa que la situación del sector no puede cambiar a mejor, ya que las medidas cortoplacistas que se toman se están traduciendo en nuevas trabas para la innovación. Y esto, según el nuevo presidente de Lilly, va a comprometer el cambio profundo que necesita el sistema productivo español, condición sine qua non para salir de la crisis con buenas perspectivas de crecimiento para el futuro. En el caso concreto de la farmacéutica estadounidense, el panorama tampoco es especialmente halagüeño. La compañía tendrá que asumir la pérdida de algunas patentes. Cierto es que hay muchas esperanzas puestas en lanzamiento de nuevas moléculas, que actualmente se encuentran en fase avanzada, pero para eso habrá que esperar dos o tres años, periodo en el que podrá comprobarse el ‘estado de forma’ de Ellena. | viernes, 21 de septiembre de 2012 h |