| jueves, 23 de mayo de 2013 h |

“La mortalidad y la morbilidad todavía es alta en los pacientes con diabetes tipo 2 a pesar de los avances en su tratamiento”. Así lo ha afirmado el Prof. Jiten Vora, especialista en diabetes y endocrinología del Royal Liverpool University Hospital y Profesor Honorario de la Universidad de Liverpool (Reino Unido), quien también ha subrayado la necesidad de desarrollar estrategias de gestión eficaces que aborden la complejidad y muchos desafíos asociados a la DM2, como lo son el logro de los objetivos glucémicos, evitar el desarrollo de complicaciones, el correcto abordaje de las comorbilidades o favorecer la adherencia al tratamiento por parte del paciente.

Los expertos reunidos este fin de semana en Madrid en el encuentro multidisciplinar Moving forward: New Bridges in Diabetes, organizado por la Alianza Boehringer Ingelheim – Lilly en diabetes, han coincidido en la importancia de adaptar el tratamiento a las características de cada paciente para abordar estos retos, así como de reducir el riesgo cardiovascular (CV), que en los pacientes con DM2 se incrementa por la presencia de comorbilidades como hipertensión arterial, obesidad, dislipemia o microalbuminuria, ha explicado el Prof. Vora.

En este sentido, el Dr. Janaka Karalliedde, Profesor en la División Cardiovascular del Guy’s Hospital Campus del King’s College London (Reino Unido), ha explicado que el inadecuado control glucémico es una de las principales razones de la mayor incidencia de enfermedad cardiovascular en los sujetos con diabetes tipo 2, que “es la causa del 52 por ciento de las muertes en estos pacientes. Además, éstos tienen un riesgo de 2 a 4 veces mayor de sufrir un evento cardiaco como infarto de miocardio o ataque al corazón en comparación con las personas no diabéticas, y su esperanza de vida se reduce de 5 a 10 años”.

El diabetólogo ha defendido el control glucémico temprano e intensivo y la necesidad de un abordaje multifactorial e individualizado del paciente para reducir el riesgo CV, lo que significa que hay que tener en cuenta todos sus factores de riesgo (control glucémico, presión arterial, colesterol, abandono del tabaco y práctica de ejercicio) así como la existencia previa de otras enfermedades como la renal o la cardiovascular.

Una de las estrategias que se han mostrado eficaces para tratar y prevenir las complicaciones de la DM2 –en concreto las enfermedades cardiovasculares- es la que se centra en el paciente, tal y como ha señalado el Dr. Ramón Gomis, Director del IDIBAPS. El objetivo de estos programas es permitir a las personas con diabetes tomar un papel más activo en el manejo de su salud, ofreciéndoles el apoyo y los recursos necesarios para aceptar y aplicar los cambios. Además, El Dr. Gomis ha explicado que los programas de educación del paciente deben ser personalizados e interactivos, teniendo en cuenta numerosos factores relativos al entorno concreto en el que el paciente lleva a cabo sus actividades sociales, profesionales y familiares.