La evaluación de la Comisión Europea sobre el Plan Nacional de Reformas suspende a España en I+D. Bruselas no cree que, a este ritmo, sea posible cumplir con el objetivo de inversión previsto para 2020, pese a haberlo reducido del 3 al 2 por ciento. El gasto público español, dice, no proporciona incentivos suficientes a las universidades y las OPIS para cooperar con el sector privado. Asimismo, los ‘examinadores’ aseguran que la Estrategia Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación ha de ser respaldada “por financiación pública suficiente” para abordar los retos del sector sanitario, entre otros. También está pendiente, añaden, la creación de la nueva Agencia de Investigación y Desarrollo encargada de la gestión eficiente de la I+D pública.
El sistema de Ciencia sigue sin resolver sus lastres históricos: aún debe incrementar, según Bruselas, la calidad de su producción científica, fomentar la cooperación entre los sectores públicos y privado y fomentar la transformación de la investigación e innovación en productos comerciales.
Las consecuencias que para España pueden derivarse de su actuación en materia científica desde que empezó la crisis fueron expuestas sin paliativos por la comisaria europea del ramo, Màire Geoghegan-Quinn, en el Casino de Madrid. “En España, el presupuesto público se redujo un 25 por ciento en términos reales entre 2008 y 2012”, señaló. Pero España no es el único estado que ha tomado esta “preocupante” vía, a juicio de la comisaria, que pone en riesgo un empleo altamente cualificado que es esencial para mantener la competitividad y el crecimiento futuros.
Según Geoghegan-Quin, estos países lo tendrán “muy difícil” para recuperarse. “A menos que se revierta esta tendencia, me temo que habrá partes de Europa que, a la larga, no serán capaces de competir en la economía del conocimiento. La ‘brecha de innovación’ corre el riesgo de convertirse en una brecha económica arraigada”, añadió.
Es este contexto, la Comisión está preparando nuevas propuestas centradas en la I+D+i como fuente de crecimiento, que serán presentadas en breve por el vicepresidente de la Comisión, Olli Rehn. Uno de los temas más espinosos a tratar será, precisamente, el de cómo resolver el dilema de invertir más en tiempos de consolidación fiscal.






































