La decisión de Francia de instar a los países europeos a exigir una rebaja del precio del nuevo medicamento sofosbuvir DCI (de Gilead) es la muestra evidente de que el sistema no da más de sí. Alemania, Italia y hasta 15 países han querido forzar a Gilead a algo a lo que ya está dispuesta. A eso se dedican algunos de los mejores cerebros del sector a ambos lados de la mesa: a negociar. Si la declaración de los 15 asegura que el precio de los medicamentos “debería tener en cuenta el presupuesto nacional de salud”, entonces no debería limitarse a los fármacos revolucionarios, sino también a tener presente los que aportan innovaciones incrementales, o a tener en consideración el empleo y otras cuestiones de las compañías. Además, las decisiones de dedicar más o menos esfuerzos presupuestarios en salud por los países de la UE son diversas, y la salud se prioriza de manera diferente. Aunque la UE ha rechazado el pasado 15 de julio la iniciativa francesa, la presidencia de turno de la UE de Italia le dará seguimiento. Los primeros avances contra el VHC se han quedado obsoletos sin poder beneficiar a muchos pacientes, por la cautela de las administraciones sanitarias.
Que los nuevos medicamentos sean más caros que los investigados para el tratamiento del virus del VIH tiene su explicación: son tratamientos agudos frente a los del VIH que se toman de por vida. Pero la investigación es competitiva y la lista de nuevos medicamentos contra el VHC es ya larga: a sofosbuvir se le suman faldaprevir, daclatasvir, asunaprevir y simeprevir. Los IP han sido superados por inhibidores de la NS5A y de la polimerasa. Pero el fármaco ideal sería el que actúa sobre los genotipos de VHC más difíciles de erradicar, sin necesidad de añadir interferón, en una sola dosis al día y en 12 semanas de tratamiento. Quizás alguno esté en el camino de demostrar ser el mejor. Al final, serán los especialistas los que escogerán lo que la evidencia científica les garantice, si no lo impide cuestiones presupuestarias. Los primeros que reconocen que se trata de llegar a acuerdos son los pacientes y las sociedades científicas: un informe de expertos promovido por la Alianza General de Pacientes sobre Hepatitis C recomienda una estrategia nacional, protocolos y guías de actuación y establecer prioridades. La CE abordará el 23 y 24 de octubre la Hepatitis C y el precio de los nuevos fármacos, incluidos antitumorales.
Se trata de negociar y llegar a acuerdos, como si fuera el hígado de un familiar cercano el que va a beneficiarse del tratamiento. Eso proporciona cierta perspectiva.
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Desde el ministerio de Sanidad en España creen que no es necesario un mecanismo específico para abaratar el precio, pero se sumarán si se crea.
Antonio Bernal, de la federación de enfermos hepáticos, habla de “el peor momento de la historia: nos dan esperanza y se convierte en frustración”.
El grupo de precios y reembolso de medicamentos de la CE (DG de Empresa) abordará la hepatitis C y otros medicamentos el 23 y 24 de Octubre próximo.
Resulta irónico que la innovación radical que suponen los nuevos medicamentos se enfrente a problemas por su potencial uso.
El comité de Finanzas del senado de Estados Unidos ha pedido información a Gilead sobre el precio. ¿Tiene sentido un precio global?






































